por Robert W. Olson
Una declaración introductoria al documento,
“Descripciones que muestran cómo se escribió El Deseado de todas las gentes”
Para muchos Adventistas del Séptimo Día, El Deseado de todas las gentes es su fuente favorita de nutrición espiritual aparte de la Biblia. Su nivel profundamente espiritual y sus hermosas frases sorprendentes, combinados con su tema centrado en Cristo, hacen única esta pieza maestra tan apreciada, incluso entre las mismas obras de Elena G. de White.
La historia de cómo se escribió El Deseado de todas las gentes probablemente nunca se cuente en su plenitud, porque nadie que esté con vida la conoce por completo con todos sus detalles. No obstante, un examen de las fuentes disponibles da varias ideas que otorgan luz sobre el tema de cómo este best seller imperecedero llegó a la existencia.
Los libros de Elena G. de White sobre la vida y las enseñanzas de Jesús
Elena G. de White comenzó a escribir sobre la vida de Cristo en 1858, luego de su visita a Lovet’s Grove, Ohio, donde se le revelaron en visión muchas escenas de varios siglos del conflicto entre Cristo y Satanás. Su registro escrito de esta visión, según se encuentra en Spiritual Gifts [Dones espirituales], vol. 1, incluye más de cincuenta páginas sobre la vida de Cristo.
En 1876 y 1877, Elena G. de White reescribió y aumentó su narración de la vida y obra de Cristo, y así abarcó más de las 640 páginas en Spiritual Gifts, volúmenes 2 y 3. Luego, en la década de 1890, expandió el registro un poco más, hasta que completó tres libros, El discurso maestro de Jesucristo, El Deseado de todas las gentes, y Palabras de vida del gran Maestro.
Asistencia editorial
Aunque fue inspirada en plenamente, Elena G. de White no siempre hizo uso de una gramática, ortografía, puntuación, o construcción de frases y párrafos perfectos en sus escritos. Sintió fuertemente este defecto a lo largo de toda su vida. En 1873, se lamentó, “Mi corazón está tremendamente triste… No soy una erudita… No soy una experta en gramática” (Enumeración para el 10 y 11 de enero, 1873, pp. 10-11).[i][1] Veinte años después, nuevamente se quejó por su carencia cuando declaró, “Dejo mi pluma y digo: ¡Oh, Señor, soy finita, soy débil, sencilla e ignorante. Nunca puedo encontrar un lenguaje para expresar tus revelaciones grandiosas y santas!” (Véase Descripción 63).
Al ver cómo se sintió, es bastante comprensible que Elena G. de White buscara auxilio en habilidosos literatos para la preparación de sus manuscritos para publicar. Cuando trabajaba con la serie Spiritual Gifts, desde 1858 a 1864, fue auxiliada por su esposo, quien era un calificado maestro de escuela. (Véase Mensajes selectos, vol. 1, p. 57). En la década de 1890, cuando finalmente estaba tomando forma El Deseado de todas las gentes, su principal asistente editorial fue Marian Davis.
Se les confió a los copistas de Elena G. de White tareas tales como corregir la gramática y la ortografía, eliminando las repeticiones innecesarias, agrupando el material en párrafos, y transfiriendo oraciones o párrafos de un manuscrito a otro “cuando se expresó el mismo pensamiento pero no en forma tan clara” (Véase Descripción 81). No obstante, cada tanto se les daba a otros individuos clave directivas adicionales para mejorar sus escritos. Por ejemplo, la Sra. White estaba muy dispuesta a que J. H. Waggoner criticara su manuscrito y le hiciera sugerencias para mejorarlo (Véase Descripción 15). De hecho, expresó su disgusto a Waggoner cuando no pudo cambiar o mejorar uno de sus escritos cuando se le dio una oportunidad para hacerlo (Véase Descripción 15).
También se le pidió al Dr. David Paulson que brindara esta clase de servicio. En 1905, el hijo de la Sra. White, W. C. White, envió el manuscrito de El ministerio de curación al Dr. Paulson con la solicitud, “Deseo que en su lectura completa note aquellos lugares donde el pensamiento se expresa de tal forma que pueda ser especialmente criticado por médicos y que nos conceda amablemente el beneficio de su conocimiento para saber cómo expresar el mismo pensamiento en la forma más adecuada”.[ii][2]
Elena G. de White entendía que también algunos escritores bíblicos necesitaron asistencia editorial, cuando escribió en relación con el libro de Hechos, “La costumbre de ese tiempo era que el autor enviara su manuscrito a alguien para que lo examinara y criticara. Lucas eligió a Teófilo, como a un hombre en quien tenía confianza, para que hiciera esa importante obra” (Comentario bíblico adventista, vol. 6, p. 1051).
Dado que es claro que la Sra. White por momentos permitió e incluso buscó la ayuda, que dio como resultado el cambio de algunas de sus palabras, se puede presentar una inquietud sobre su declaración, “las palabras de alguna otra persona no me representarán correctamente” (Véase Descripción 79). Debiera notarse que este comentario fue hecho en relación con uno de sus copistas en particular y no incluía las mejoras técnicas que se supone que harían todos sus copistas. Aunque se debe enfatizar que los copistas y editores de Elena G. de White no contribuyeron en realidad con la escritura de sus libros. Marian Davis dio cuenta de este hecho cuando, en respuesta a la demanda de un publicador que solicitaba que se completara en forma inmediata el manuscrito de El Deseado de todas las gentes, le escribió a W. C. White, “Hay una cosa… que incluso el más competente editor no puede hacer, a saber, preparar el manuscrito antes de que se escriba” [por ejemplo, Marian Davis no podía hacer su labor editorial hasta que Elena G. de White hubiera escrito el manuscrito] (Véase Descripción 69).
El papel de Marian Davis
Marian Davis fue una de esas personas especiales a quien Elena G. de White buscaba más que para la tarea rutinaria de copiar y editar. Marian estaba autorizada a eliminar palabras innecesarias (Véase Descripción 67) o a veces, cuando era pertinente, cambiar palabras (Véase Descripción 37). Le ayudó a la Sra. White a planificar un buen número de libros, desde el primer capítulo al último (p. 39, párrafo 1).
Marian era la “compaginadora de libros” (p. 41, párrafo 1). Ella recogía material, incluso oraciones aisladas (p. 28, párrafo 6; p. 39, párrafo 1; p. 30, párrafo 4), sobre la vida de Cristo de los diarios, cartas y artículos de Elena G. de White (p. 44, párrafo 3; p. 29, párrafo 0), los cuales pegaba en álbumes. Ella sacó material para El Deseado de todas las gentes de estos álbumes, de los libros publicados de Elena G. de White y de algunos manuscritos extensos (p. 24, párrafo 4).
Al organizar el material en capítulos, Marian notó áreas sobre las cuales no tenía nada de la pluma de Elena G. de White. Aparentemente las dos mujeres tenían una relación de trabajo tan estrecha, que Marian se sentía libre de hacer sugerencias a la Sra. White de lo que le parecía que podía estar faltando de los libros. Elena G. de White aceptó algunas de estas sugerencias, otras las rechazó. Por ejemplo, mientras que se aceptó el consejo de Marian en relación con “la roca, cuando el agua fluyó”, para un libro anterior (p. 21, párrafo 1), su recomendación acerca de “la construcción de una torre” y “la guerra de reyes” se rechazó. Elena G. de White declaró que no escribiría sobre estos temas a menos que “el Espíritu del Señor me guíe” (p. 25, párrafo 3).[iii][3]
Marian también hizo sugerencias a Elena G. de White en relación con la lucha de Cristo cuando fue tentado a usar su poder divino (p. 26, párrafo 5), y las parábolas de la perla y la red (p. 23, párrafo 6). Aunque sin duda Elena G. de White apreció estas sugerencias, estaba claro que era ella misma y no Marian la que decidía sobre qué tema escribiría.
No sólo Elena G. de White hacía el escrito inicial, también asumía plena responsabilidad por cada palabra que eventualmente aparecía en sus libros. Le explicó a su hermana Mary, “leo todo lo que se copia para ver que cada cosa está como debe ser. Leo todo el libro manuscrito antes que sea enviado a la imprenta” (p. 44, párrafo 2). Claramente éste era su método de trabajo rutinario. Marian Davis le dijo una vez a Elena G. de White, “Por supuesto, nada irá sin que usted lo apruebe” (p. 30, párrafo 2).
Fuentes de información
(a) Visiones. En su primer registro de la vida de Cristo, escrito en 1858, Elena G. de White hizo frecuentemente declaraciones como “Vi”, “Y luego vi”, “Se me mostró”, etc. (p. 10). Mientras que no unió sus registros posteriores de la vida de Cristo con estas expresiones, puede realmente haber visto en visión todos los eventos de la vida de Cristo de los cuales escribió. En 1889, después de mencionar “la traición, el juicio y la crucifixión de Jesús”, comentó, “Todo esto pasó delante de mi detalle tras detalle” (p. 22, párrafo 3).
No obstante, es necesario que creamos que cada hecho aislado mencionado en El Deseado de todas las gentes fue visto primero en visión con el propósito de que también creamos que el libro procedió de una pluma verdaderamente inspirada. Por ejemplo, Pablo escribió a los Corintios, “habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones” (1 Corintios 3:3). Pero no se le mostró esto en visión. Fue informado sobre el asunto por los miembros de la casa de Cloé. (Véase 1 Corintios 1:11). No obstante, sostenemos que 1 Corintios 3:3 fue escrito bajo inspiración. Elena G. de White declara que aunque “el Señor no le dio una nueva revelación para esa ocasión especial,… la reprensión que envió fue tan ciertamente escrita bajo la inspiración del Espíritu de Dios como cualquiera de sus otras epístolas” (Los hechos de los apóstoles, pp. 244-245). Si Dios pudo hablar a los profetas de la antigüedad “en diversas maneras” (Hebreos 1:1), seguramente pudo haber hecho lo mismo en tiempos recientes.
(b) La Biblia. Elena G. de White conocía bien su Biblia, un hecho que es atestiguado por las miles de referencias de la Palabra de Dios que corren a través de todos sus escritos. Usó la Biblia libremente en todos sus libros sobre la vida y enseñanzas de Cristo. Las Escrituras eran la fuente primaria de información para Elena G. de White en relación con lo que Jesús hizo y dijo.
(c) “Historias bíblicas” y otros libros. Dado que el Señor aparentemente no reveló el orden de los eventos bíblicos a Elena G. de White, se encontró en la necesidad de buscar esta información de la mejor manera posible por su propio estudio personal de las diferentes “historias bíblicas” (p. 21, párrafo 2). También parece haber usado algunos libros que trataban más específicamente con la vida de Jesús. Dio instrucciones a su familia en Oakland para que le enviara ciertos libros que había “dejado” (p. 17, párrafo 5). No menciona el título de estos libros, pero parece que uno de ellos era Life of Christ [Vida de Cristo] de William Hanna, debido a que algo de su fraseología en Spirit of Prophecy [Espíritu de Profecía], volumen 2, escrito por ese tiempo, es similar al lenguaje de Hanna. La extención y naturaleza del uso que hizo de Hanna se puede determinar sólo por un análisis cuidadoso de estos libros.[iv][4] Elena G. de White usó la Biblia y fuentes históricas también en la preparación de sus otros “libros del conflicto”. W. C. White declara,
En algunos asuntos históricos como se presentan en Patriarcas y profetas, Hechos de los apóstoles y El gran conflicto, los lineamientos principales se hicieron muy claros y sencillos para ella, y cuando escribió estos temas, se la dejó que estudiara la Biblia y la historia para conseguir las relaciones de las fechas y la geografía, y para que perfeccionara su descripción de los detalles.- Archivo de correspondencia de W. C. White.[v][5]
Puede ser nueva la idea para algunos de que Elena G. de White, al escribir un libro inspirado, debiera tomar no sólo frases sino ciertos tipos de información de fuentes existentes previamente. Pero los que han estudiado cuidadosamente la Biblia no encontrarán que esta idea sea perturbadora pues habrán notado que los escritores bíblicos también siguieron esta práctica. Por ejemplo, el apóstol Pablo más de una vez usó líneas de poetas griegos, y Judas incluyó un pasaje en su pequeña epístola que alguien más había escrito al menos cien años antes (véase Comentario bíblico adventista, Hechos 17:28, 1 Corintios 15:33, y judas 14).
El Deseado de todas las gentes, un libro inspirado
En 1892, cuando Elena G. de White comenzó nuevamente a escribir sobre la vida de Cristo, habló acerca de “las cosas que ardían en mi alma en relación con la misión de Cristo”. Escribió, “No sé cómo presentar temas con el poder vivificante con el que están ante mí” (p. 23, párrafos 4, 5).
Un año después aseveró que, al escribir sobre la vida de Cristo, estaba usando palabras que comunicarían a otros “la luz que el Señor se había placido darme en su gran misericordia y amor” (p. 25, párrafo 2). Algún tiempo más tarde, después de mencionar varios de sus libros, incluyendo El Deseado de todas las gentes, declaró, “En mis libros se declara la verdad respaldada por un ‘Así dice el Señor’. El Espíritu Santo traza estas verdades en mi corazón y en mi mente en forma indeleble como la ley fue trazada por el dedo de Dios, sobre las tablas de piedra” (p. 44, párrafo 7).
En el escrito de El Deseado de todas las gentes, Elena G. de White recibió ayuda -ayuda de sus secretarios y ayuda de algunos otros autores. Pero primero y ante todo tuvo la asistencia del Señor. Fue el Espíritu de Dios quien la dirigió y controló y quien fue además la Fuerza Guiadora al escribir todos sus mensajes.
El Deseado de todas las gentes no es sólo otro libro sobre la vida de Cristo. En marcado contraste con otras obras sobre la vida de Cristo, fue escrito bajo la inspiración el Espíritu de Dios. Lleva en sus páginas las propias credenciales divinas.
Respira un espíritu celestial. Nos confronta cara a cara con el Señor mismo. A través de El Deseado de todas las gentes, como ningún otro libro fuera de la Biblia, podemos llegar a estar íntimamente familiarizados con nuestro Salvador. Y esta bendición seguramente vendrá a todos los que buscan sus páginas con corazones y mentes que sean receptivos a la conducción del Espíritu Santo.
DESCRIPCIONES RELACIONADAS CON LA ESCRITURA DE EL DESEADO DE TODAS LAS GENTES
Organizadas cronológicamente
(Basado en un estudio en proceso de la fuentes)
Descripción 1: Sábado y domingo, 13-14 de marzo, 1858, los White en Lovett’s Grove, Ohio
LA REVIEW AND HERALD
“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”.
BATTLE CREEK, QUINTO DÍA, 25 DE MARZO DE 1858
Los días 13 y 14 de marzo disfrutamos libremente con la joven iglesia de Lovett’s Grove. Las labores del hermano Holt fueron grandemente bendecidas en ese lugar. Cree que unas cuarenta personas guardan el sábado en ese lugar. Unas pocas semanas atrás no había ninguna. Disfrutamos de gran libertad con estos hermanos. Durante el primer día, Dios manifestó su poder en una forma maravillosa ante la multitud congregada. Varios decidieron observar el sábado del Señor y fueron con el pueblo de Dios. Sentimos una gran deuda con el hermano y la hermana Tillotson quienes estuvieron con nosotros dos semanas y nos trasladaron confortablemente en su carruaje durante todo el camino desde que dejamos las vías del tren en Green Spring, hasta que las encontramos nuevamente en Freemont donde tomamos el tren a casa.
Jaime White, p. 149.
Descripción 2: Domingo, 14 de marzo, 1858, la visión del gran conflicto dada en un servicio fúnebre
En la visión que recibí en Lovett's Grove [Estado de Ohio], la mayor parte de lo que había visto diez años antes concerniente al gran conflicto de los siglos entre Cristo y Satanás fue repetido, y se me instruyó a que lo escribiera. Se me mostró que aunque debía luchar contra los poderes de las tinieblas, pues Satanás haría grandes esfuerzos para impedir esta tarea, debía poner mi confianza en Dios, y que los ángeles no me abandonarían en el conflicto.
Después de que salí de la visión, los afligidos amigos y una parte de la congregación, cargaron el cuerpo hasta su lugar de descanso. Gran solemnidad descanso sobre quienes permanecieron.
El lunes comenzamos nuestro viaje a casa con el hermano y la hermana Tillotson. Al día siguiente tomamos los carruajes de Freemont hacia Jackson, Michigan. Mientras viajábamos en nuestros carruajes hacia Jackson, Michigan, arreglamos nuestros planes para escribir y publicar inmediatamente después de nuestro regreso al hogar, el libro titulado El conflicto de los siglos.
Spiritual Gifts [Dones espirituales], vol. II, pp. 270-271 (publicado en 1860).Descripción 3: 1858, Spiritual Gifts, vol. I, publicado.
SPIRITUAL GIFTS
EL GRAN CONFLICTO ENTRE CRISTO Y SUS ÁNGELES Y SATANÁS Y SUS ÁNGELES
POR ELENA G. DE WHITE
BATTLE CREEK, MICHIGAN
PUBLICADO POR JAIME WHITE, 1858
CONTENIDO
DONES ESPIRITUALES................................................................................ 5
CAPÍTULO
I. La caída de Satanás................................................................................... 17
II. La caída del hombre.................................................................................. 20
III. El plan de salvación................................................................................. 22
IV. La primera venida de Cristo...................................................................... 28
V. El ministerio de Cristo............................................................................... 35
VI. La transfiguración..................................................................................... 40
VII. La traición a Cristo.................................................................................. 44
VIII. El juicio de Cristo................................................................................... 49
IX. La crucifixión de Cristo............................................................................. 57
X. La resurrección de Cristo........................................................................... 65
XI. La ascensión de Cristo............................................................................. 77
XII. Los discípulos de Cristo.......................................................................... 80
XIII. La muerte de Esteban............................................................................ 87
XIV. La conversión de Saulo.......................................................................... 90
XV. Los judíos decidieron matar a Pablo......................................................... 93
XVI. Pablo visitó Jerusalem........................................................................... 99
XVII. La gran apostasía............................................................................... 103
XVIII. El misterio de iniquidad....................................................................... 108
XIX. Muerte, no vida eterna en la miseria...................................................... 113
XX. La Reforma.......................................................................................... 119
XXI. La iglesia y el mundo unidos................................................................. 124
XXII. Guillermo Miller................................................................................... 128
XXIII. El mensaje del primer ángel................................................................ 133
XXIV. El mensaje del segundo ángel............................................................. 140
XXV. El movimiento adventista ilustrado....................................................... 144
XXVI. Otra ilustración.................................................................................. 151
XXVII. El santuario...................................................................................... 157
XXVIII. El mensaje del tercer ángel............................................................... 162
XXIX. Una firme plataforma.......................................................................... 168
XXX. El espiritualismo................................................................................. 173
XXXI. La codicia......................................................................................... 179
XXXII. El zarandeo...................................................................................... 183
XXXIII. Los pecados de Babilonia................................................................. 189
XXXIV. El fuerte clamor............................................................................... 193
XXXV. Culmina el mensaje del tercer ángel................................................... 197
XXXVI. El tiempo de angustia de Jacob........................................................ 201
XXXVII. La liberación de los santos.............................................................. 205
XXXVIII. La recompensa de los santos......................................................... 209
XXXIX. La tierra desolada............................................................................ 211
XL. La segunda resurrección........................................................................ 214
XLI. La segunda muerte............................................................................... 217
Descripción 4: Fuente de información en Spiritual Gifts, vol. I, 1858.
El señor me mostró que Satanás fue una vez un ángel honrado en el cielo, próximo a Jesucristo (p. 17).
Vi que el hijo de Dios estaba pálido y exhausto por causa del ayuno y el sufrimiento. Pero su camino estaba trazado, y debía cumplir la tarea que había venido a realizar (p. 31).
Luego vi a Jesús en el jardín con sus discípulos (p. 46).
Vi que el ángel más débil podría haber conseguido que esa multitud cayera inerme y podría haber librado al Señor (p. 51).
Pero no necesitaban temer; porque contemplé a la hueste angélica observando con indecible interés el lugar de descanso de Jesús (p. 64).
Vi a la guardia romana, cuando la hueste angélica regresó al cielo, y la luz y la gloria desaparecieron, levantarse y ver si era seguro para ellos mirar a su alrededor (p. 68).
Luego se me mostró a los discípulos cuando llenos de reverente asombro miraban para alcanzar la última vislumbre de su Salvador que ascendía (p. 79).
[Spiritual Gifts, vols. III y IV, ambos publicados en 1864, completaron el primer escrito de la historia del gran conflicto. Estos dos volúmenes trataron extensamente la historia del Antiguo Testamento. Spiritual Gifts, vol. II, era una autobiografía de Elena G. de White y no era parte de la serie del gran conflicto. A medida que pasaron los años, Elena G. de White se propuso reescribir y aumentar estos libros. Primero en la nueva serie, publicado en 1870, estaba Spirit of Prophecy [El Espíritu de Profecía], vol. I, que cubría la historia del Antiguo Testamento hasta los tiempos de Salomón. Luego Elena G. de White se concentró en la vida de Cristo, que finalmente llenó la mayor parte de Spirit of Prophecy, vol. II y III.]
Descripción 5: Miércoles, 1 de enero, 1873, Santa Rosa, California. Entrada del diario de Elena G. de White
Escribí diez páginas al pastor Littlejohn, después de escribir casi todo día sobre mi tema para Spirit of Prophecy.
(Manuscrito 3, 1873, p. 1.)
Descripción 6: Domingo, 5 de enero, 1873, Petaluma, California. Entrada en el diario de Elena G. de White
Tuvimos tres reuniones. Hablé a las once sobre la vida y la tentación de Cristo en el desierto. Sentí la fuerza del tema que presenté ante ellos.
(Manuscrito 3, 1873, p. 2.)
Descripción 7: Viernes, 10 de enero, 1873, Santa Rosa, California. Entrada en el diario de Elena G. de White
Nos levantamos temprano para prepararnos para ir a San Francisco. Mi corazón estaba indescriptiblemente triste. Esa mañana consideré francamente la posibilidad de trabajar en mis escritos. Mi esposo está muy débil para ayudarme a prepararlos para la imprenta, por tanto no trabajaré más con ellos por el momento. No soy una erudita. No puede preparar mis propios escritos para la imprenta. Hasta que pueda hacerlo no escribiré más. No es mi deber ser gravosa a otros con mis manuscritos.
(Manuscrito 3, 1873, p. 5.)
Descripción 8: Sábado, 11 de enero, 1873, San Francisco, California. Entrada en el diario de Elena G. de White.
Descansamos bien anoche. Este sábado de mañana amaneció nublado. Mi mente está llegando a conclusiones extrañas. Estoy pensando que debo dejar a un lado mis escritos en los que he tenido tanto placer y ver si puedo llegar a ser una experta. No soy una conocedora de gramática. Trataré, si el Señor me ayuda, a la edad de cuarenta y cinco años de llegar a ser una experta en la ciencia. Dios me ayudará. Creo que lo hará.
(Manuscrito 3, 1873, p. 5.)
Descripción 9: Sábado, 25 de marzo, 1876, Oakland, California. Elena de White a Jaime White
Querido esposo,… Mary Clough* y yo haremos todo lo que podamos para adelantar la tarea de mis escritos. No puedo ver ninguna luz que brille en Michigan para mi. Este año siento que mi tarea es escribir. Debo estar recluida, quedarme aquí, y no debo dejar que la inclinación o persuasión de otros remueva mi resolución de mantenerme en relación con mi obra hasta que esté hecha. Dios me ayudará si confío en él.
* Mary Clough (rima con la palabra “how” que significa cómo en inglés) era la hija de Carolina, la hermana de Elena G. de White.
(Carta 63, 1876.)
Descripción 10: Viernes, 31 de marzo, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Disfruto de la presencia de Dios y mi alma continuamente busca más de su salvación. Estoy escribiendo y lo hago con libertad. Estoy tratando preciosos temas. El último lo completé o casi completé en el día de ayer: Jesús curando al paralítico del estanque de Bethesda. El discurso de Cristo, que sigue a la curación cuando fue acusado por los judíos de quebrantar el sábado, es un gran tema.
(Carta 1, 1876, p. 2.)
Descripción 11: Martes, 4 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Desde hace algunos días hemos estado teniendo compañía casi cada día, pero trato de ceñirme a mis escritos y hacer tanto como pueda cada día. No puedo más que escribir la mitad de lo que escribo en un día cada vez.
(Carta 3, 1876, p. 1.)
Descripción 12: Jueves, 6 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
(Continuación de la carta iniciada el 4 de abril.) Tengo mucha libertad para orar y una dulce comunión con Dios en mis horas de caminata a la noche y temprano en la mañana. Estoy teniendo algo más de fuerza, pero encuentro que cualquier sobrecarga me afecta seriamente y me lleva tiempo recuperarme. Mi confianza es en Dios. Confió en que me ayudará en mis esfuerzos para sacar la verdad y la luz que me ha dado para [darle] a su pueblo. María es una gran ayudante. La aprecio.
(Carta 3, 1876, p. 2.)
Descripción 13: Viernes, 7 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Estoy escribiendo algo cada día pero no puedo confinarme a escribir más de la mitad por día.
Ayer Mary Clough, las niñas* y yo visitamos a la hermana Babcock. Salimos a caminar…
Los temas preciosos se abrieron bien a mi mente. Confío en Dios y él me ayuda a escribir. Estoy veinticuatro páginas delante de Mary. Ella anda bien con mi copia. Demandará un claro sentido del deber pedirme que deje esta obra para ir a las reuniones del campamento. Quiero decir para que termine mis escritos, un libro en todo caso, antes de que vaya a cualquier parte.
* Las “niñas” eran Addie y May Walling, las sobrinas de Mary Clough, que fueron criadas por Elena G. de White.
(Carta 4, 1876, pp. 1, 4.)
Descripción 14: Sábado, 18 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo:… En relación con publicar aquí mi libro, ¿qué piensas? El manuscrito puede ser puesto al instante en las manos de los impresores. Nos informarías por favor al respecto.
Tengo libertad para escribir y pido a Dios diariamente consejo y que sea imbuida con su Espíritu. Luego creo que tendré la ayuda, la fuerza y la gracia para hacer la voluntad de Dios.
Estoy contenta de que estés tan distendido y feliz. Nunca tuve tal oportunidad de escribir en mi vida y pienso aprovecharla al máximo…
¿Qué sería leerle mi manuscrito a los pastores Waggoner y Loughborough? Si hay alguna expresión de puntos de doctrinas que no están claros como deben estarlo, podría discernirlo (Me refiero a Waggoner).
(Carta 4a, 1876, pp. 1, 2.)
Descripción 15: Noche del sábado, 8 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Lucinda Hall
Querida hermana Lucinda:** … Mi esposo escribe que se me enviará un llamado de la [Sesión de la] Asociación [General], pero no cambiaré de idea en cuanto a lo que creo que es mi deber en este momento. Tengo una obra especial en este momento, escribir las cosas que el Señor me mostró. Estamos progresando bien, pero no puedo escribir más que durante la mitad del día…
Siento que debo descuidar cualquier otra cosa para poder sacar estos escritos. No he asistido a las reuniones por dos semanas. Mientras los pastores Waggoner y Loughborough están aquí, les dejo hacer la obra, y reservo toda mi fuerza para un propósito: escribir…
Deseo tener tiempo para que mi mente esté calma y pueda componer. Necesito tener tiempo para meditar y orar mientras me comprometo en esta obra. No deseo estar preocupada o estar estrechamente relacionada con nuestro pueblo pues desviará mi mente. Ésta es una gran obra, y siento que debo clamar a Dios cada día por su Espíritu para que me ayude a hacer muy bien esta tarea…
La cuestión en Petaluma necesita que la atienda la próxima semana. Puse una copia en las manos del pastor Waggoner para copiar. Sólo hizo un trabajo miserable, no cambió ni mejoró nada. Aprecio cada día más a Mary.
** Lucinda Hall (1839-1929) fue empleada durante un tiempo por Elena G. de White y llegó a ser una de sus mejores amigas.
(Carta 59, 1876, pp. 1-3.)
Descripción 16: Domingo, 16 de abril, 1876, “En los carruajes desde Oakland a Broolkyn”. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … He escrito bastantes páginas hoy. Mary trabaja duro luego. Está muy entusiasmada con algunos temas. Trae los manuscritos después de copiarlos para leérmelos. Hoy me mostró una pila de manuscritos bastante pesada que había preparado. Con orgullo los revisó…
Willie, su Mary y Mary Clough me acompañaron a la ciudad esta noche. Pienso que es mejor que no compremos ningún mueble para [la] casa nueva hasta que estés aquí para elegirlo…
No deseo que mi mente se distraiga de mi tarea ni siquiera para ir y seleccionar muebles, pero sólo lo sugiero…
Oh, cuánto anhelo esa conexión social y misteriosa con Jesús que nos eleva por encima de las cosas temporales de la vida. Es mi ansiedad estar bien con Dios, por tener su Espíritu continuamente dándome testimonio de que soy ciertamente una hija de Dios.
Me esforzaré por sacar estos asuntos, tan preciosos para la aceptación de Dios.
Bien, no puedo escribirte muchas noticias cuando me encierro en mi recámara día tras día para escribir, y luego para escribirte cada día, pero debes conformarte con lo que tienes. Ahora tomamos el bote.
(Carta 8, 1876, pp. 1, 2.)
Descripción 17: Martes, 18 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Fuimos a la ciudad el domingo a la noche. Hablé con aceptación ante una congregación bastante numerosa de forasteros. Empezando por el estudio del tema de los panes y los peces con los cuales Jesús alimentó a diez mil personas por su poder milagroso –cinco mil hombres y mujeres y cinco mil niños- que recogían continuamente luego de que el Salvador bendijo la pequeña porción de comida; [continuando con] Cristo caminando sobre el mar y los judíos pidiendo una señal de que él era el Hijo de Dios. El vecino de al lado de la iglesia, cercano al jardín público, estaba allí. Creo que se llama Cragg. Todos oyeron con los ojos muy abiertos, y algunos con las bocas abiertas. Mary dice que se sintió estimulada porque había escrito sobre el tema antes de oírme hablar sobre él. Ahora incorporará algunos puntos que escuchó esa noche. Parecía profundamente interesada…
Veo muchos temas sobre los que tengo que escribir que deben hacerse con el mayor cuidado. Deseo dedicar este verano, en forma completa, para hacer este trabajo. Debo detenerme un día o dos en la semana e ir a alguna parte o mi cabeza se estropeará. Envidio cada momento que me siento compelida a descansar. Estos temas intensamente interesantes me cansan mucho más al escribirlos que al hablarlos.
Siento que no sería aconsejable para mí interrumpir ahora e ir al Este. Mary no se siente inclinada a ir. Dice que le disgusta el clima del este, pero esto no me lo impedirá si sintiera que es mi deber ir. Sentiría placer de encontrarme con mis hermanos y hermanas en el retiro campestre. Es una tarea que disfruto. Mucho más que el confinamiento para escribir. Pero eso interrumpiría mi trabajo y destruiría mis planes de sacar mis libros, porque no puedo hacer ambas cosas: viajar y escribir. Me parece que ahora es mi oportunidad dorada. Mary está conmigo, la mejor copista que he tenido. Nunca tendré otra oportunidad semejante.
(Carta 9, 1876, pp. 1, 3.)
Descripción 18: Viernes, 21 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Acabo de completar un artículo bastante extenso sobre varios milagros; que hacen unas cincuenta páginas. Hemos preparado como unas 150 páginas desde que te fuiste. Sentimos la máxima satisfacción en lo que hemos preparado.
(Carta 12, 1876, p. 1.)
Descripción 19: Lunes, 14 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: Mary acaba de leerme dos artículos. Uno [era] sobre los panes y los peces, Cristo caminando sobre el agua y diciendo a sus oyentes que era el Plan de vida, lo que hizo que algunos de sus discípulos lo abandonaran. Esto llevó unas cincuenta páginas y comprende muchos temas. Pienso que es el tema más precioso que haya escrito. Mary también está muy entusiasmada con él. Piensa que es de sumo valor. Estoy plenamente satisfecha con él.
El otro artículo era sobre Cristo ingresando al campo de espigas, restregando las espigas y sanando la mano seca: doce páginas. Si puedo, con la ayuda de Mary, sacar estos temas de intenso interés, podré decir, “Señor, permite a tu sierva descansar en paz”. Estos escritos son todo lo que puedo ver ahora. El interés de Mary no decae para nada. Está tan ferviente y ansiosa como yo porque esta obra se haga ahora, antes de que viajemos a California. Temas interesantes se están abriendo continuamente ante mi mente. Estos temas sobre los que hablo, se fijan a la mente de Mary.
Creo que el Señor está con nosotros, y su Espíritu impresionará nuestros corazones. Mary sólo me sigue. No tengo temas preparados de antemano. Mi corazón y mi mente están en esta obra y el Señor me sostendrá al hacerla. Creo que el Señor me dará salud. Se lo he pedido, y responderá mi oración. Amo al Señor. Amo su causa. Amo su pueblo. Siento gran paz y quietud de mente. Parece que no hubiera nada que confunda y distraiga mi mente, y con tanto que pensar, mi mente no puede sentirse perpleja con algo sin sobrecargarse.
(Carta 13, 1876, p. 1.)
Descripción 20: Martes, 25 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: Anoche recibí una larga carta del pastor Canright urgiéndome a asistir a las reuniones campestres; también una carta del hermano Rogers de Missouri; también otra del hermano Colcord…
Me lo piden firmemente, pero no me moveré con su luz ni obedeceré su llamado. Mi obra está aquí por el momento. No veo ninguna otra luz y deseo fervientemente seguir la luz. Si pensara que es mi deber ir a esas reuniones, iría aunque mi libro nunca se terminara, pero siento que ahora es mi tiempo. Dios me ha provisto la ayuda que tanto había solicitado y por lo que tanto oré fervientemente. Mary ya ha estado aquí por cinco meses y el tiempo ha transcurrido sin que termine mucho de mi tarea. Ahora estamos haciendo un tiempo excelente y preparando asuntos tan pronto como nos es posible.
Mi mente está en la tarea y no deseo desviarme.
Si siguiera mi propio placer o inclinación, ciertamente asistiría a las reuniones campestres. Amo la labor en relación con las reuniones campestres mucho más de lo que amo escribir. Disfruto viajar, pero siento que ahora es mi tiempo y oportunidad de sacar esta obra largamente descuidada…
Todo está tranquilo aquí. No hay nada me distraiga de mi trabajo. Mi mente no se siente perpleja con cuestiones urgentes de la iglesia o con ningún tipo de dificultades. Estoy tan libre de cargas externas como pueda estarlo…
No tengo muchas novedades para escribir porque no voy a ningún lado y no veo a nadie. Excepto [por] mi paseo en bote, he permanecido mucho en casa. Sólo llamé a dos o tres de las hermanas después de escribir todo el día.
No puedo dedicarme sólo a escribir la mitad del día, pues por momentos mi cabeza me duele, y entonces tengo que descansar, recostarme y dejar de pensar, y volver a dedicarme a escribir cuando lo puedo hacer cómodamente. Esta obra debe hacerse cuidadosa, lenta y seguramente. Los temas que he preparado están bien realizados. Me agradan. Me estoy sobreponiendo a mis nervios y duermo bastante bien cada noche excepto después de hablar. Entonces me siento tan presionada [que] el descanso y el sueño quedan fuera del asunto. Mis temas son para mí de una realidad viva, y hago que la gente lo sienta.
(Carta 14, 1876, pp. 1-3.)
Descripción 21: Martes, 27 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Hemos completado veinte páginas sobre la parábola del Sembrador. Este fue un tema difícil de escribir, pero Mary y yo lo hemos leído esta tarde, y dijimos que es excelente, excelente. Ella dice que los temas salen cada vez mejor, cada uno. Ella está muy feliz con esta obra.
(Carta 15, 1876, p. 2.)
Descripción 22: Jueves, 27 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Lucinda Hall
Querida Lucinda: … Estoy trabajando al máximo de mi fuerza y mi oración es para que el Señor me ayude, fortalezca y bendiga en esta obra. Realmente lo hace, porque no podría haber hecho lo que hice. Mi espíritu anhela a Dios, y no confío en mi misma para nada. Estoy contenta de que mi esposo esté más descansado. Que el Señor lo continúe bendiciendo es nuestra ferviente oración diaria.
Estamos, Mary y yo, haciendo lo máximo para completar mis escritos en el lapso de seis semanas. Si lo logramos, ¿sería posible pensar como beneficioso el ir al Este? Si no, preferimos mucho más permanecer y escribir el siguiente volumen… Sé que el pueblo necesita este libro cuanto antes, y deseo que mi mente esté descansada y que esta carga quede fuera de mi mente.
(Carta 61, 1876, p. 1.)
Descripción 23: Viernes, 28 de abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: He escrito cincuenta páginas hoy. Mary Clough trabaja duro conmigo. Ha copiado quince páginas hoy. Un día de labor bueno y largo. Tan pronto como terminamos la cena, voy al cuarto de Mary y me lee lo que ha escrito mientras me recuesto en el sillón y descanso. Luego, nuevamente a la noche, voy a su cuarto y me lee el resto. Disfruta de esto tanto como yo. Mary está haciendo lo máximo para sacar estos libros. Tenemos un tiempo muy tranquilo. Nunca tuve tal oportunidad antes en mi vida. Lo aprovecharé. Hemos escrito como 200 páginas desde que te fuiste, todas copiadas, listas para los impresores.
Me siento menos que nada, pero Jesús es mi todo: mi justicia, mi sabiduría y mi fortaleza.
(Carta 16a, 1876, pp. 1, 2.)
Descripción 24: Abril, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Anoche hablé nuevamente a la gente. Éste fue mi texto: las palabras de Cristo a los doce “¿Queréis acaso iros también vosotros?” Pedro respondió, “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Véase Juan 6:67, 68). Me sentí perfectamente libre. Nunca percibí en forma tan sensible el auxilio especial de Dios que cuando hablaba. La gente se sentó como si estuviera hechizada, bien despierta, aunque la reunión no terminó hasta las nueve. El Espíritu de Dios estaba sobre mí.
(Carta 18, 1876, pp. 1, 2.)
Descripción 25: Viernes, 5 de mayo, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … He estado escribiendo más de lo acostumbrado, lo que es demasiado para mí. No puedo y no debo escribir más que la mitad del día, pero continúo salteando los límites y pago por ello. Mi mente elabora sobre el tema día noche. Tengo plena confianza en la oración. El Señor me escucha y creo en su salvación. Confío en su fuerza. Por su fuerza completaré mis escritos. Me tomo firmemente de su mano con confianza inalterable. Estamos felices en nuestro trabajo y esto es nuestro mundo por el momento…
Nunca esperé otra vez una oportunidad tan buena para escribir. Espero que el Señor me ayude en mi clamor continuo.
Si soy bendecida con salud, como lo he sido hasta ahora, completaré mi primer libro en unas cuatro semanas.
(Carta 21, 1876, pp. 1-2.)
Descripción 26: Jueves, 11 de mayo, 1876, Oakland, California. Elena G. de White a Jaime White
Querido esposo: … Si reúno mis escritos [Spirit of Prophecy, vol. II] todos en un manuscrito, mi parte de la obra está hecha y me sentiré aliviada.
(Carta 24, 1876, p. 2.)
Descripción 27: Aprox. Lunes, 22 de mayo, 1876, sobre el tren entre Oakland y Sacramento, en camino a la reunión de campamento de Kansas. Elena G. de White a Mary Kelsy-White o Mary Clough
Querida Mary: Estamos todos felices y cómodos ubicados en los vagones. Nos gusta mucho nuestra situación. Le debo un dólar a Frank. Por favor, págale y lo cargas a mi cuenta. Pídele a la hermana Rice que corte un modelo de chaqueta que diseñó para mí. Envía una copia a Kansas y ten también una bien segura en Oakland. No necesitas enviar Walks and Homes of Jesús* [Caminatas y hogares de Jesús] cuando mandes los libros que preparé.
(Carta 27a, 1876.)
*Por Daniel March.
Descripción 28: Jueves, 19 de octubre, 1876, Battle Creek, Michigan. Elena G. de White a William C. y Mary White
Queridos hijos Willie y Mary:… Hemos decidido que los impresores avancen con mi libro y no transportar estos libros a través de las llanuras otra vez. Parte del libro ya está aquí impreso. No los tendremos estereotipados, porque no esperaremos a tener las cuestiones de mi libro en forma tan, tan exacta, sino sacar esta primera edición y ponerla a la venta. Entonces tendremos tiempo para lograr una edición más perfecta en la Costa del Pacífico y la tendremos estereotipada, luego la vida de tu padre y la mía serán escritas e impresas en la Imprenta de la Pacific.* Pero todos hemos usado nuestro mejor criterio y pensamos que es mejor nos quedemos aquí hasta diciembre y que completemos esta edición…
Mary Clough siente que no puede dejar de lado este libro otra vez. Desea verlo terminado. Haremos, por lo tanto, lo máximo para completar este objetivo y tan pronto como esté listo, regresar.
(Carta 45, 1876, pp. 1, 2.)
Descripción 29: Jueves, 26 de octubre, 1876, Battle Creek, Michigan. Elena G. de White a William C. y Mary White
Querido hijos: … Estamos muy apurados y ocupados por sacar mi volumen dos, Spirit of Prophecy [Espíritu de Profecía]. Hay tres formas nuevas ya impresas. Si permanecemos aquí por unas cuatro semanas completaremos el libro y quitaré de mi mente una gran carga de preocupaciones…
Me temo que si parto inmediatamente mi libro se demorará unos dos meses. Mary se está esforzando al máximo…
Nunca estuvimos con tanto trabajo antes. Mary se sienta hasta las doce o la una de la noche. Trabaja tremendamente.
(Carta 46, 1876, pp. 1-2.)
Descripción 30: Martes, 30 de noviembre, 1876. Anuncio en la Review and Herald
The Review and Herald
Batttle Creek, Michigan, Quinto día, 30 de noviembre, 1876
Spirit of Prophecy, vol. II
Estamos listos para hablar de este volumen, ahora impreso, como el volumen más notable que se haya impreso alguna vez en esta oficina. Cubre las partes del gran conflicto entre Cristo y Satanás, las que están incluidas en la vida y misión, enseñanzas y milagros de Cristo aquí en la tierra. Muchos han emprendido la tarea de escribir la vida de Cristo, pero sus trabajos, comparados con éste, parecen ser sólo como las vestimentas externas del cuerpo. Aquí tenemos, hablando de esta forma, una visión interior de la obra maravillosa de Dios durante ese tiempo. Y si el lector tiene un corazón impresionable, sentimientos que pueden ser despertados, una imaginación que puede responder a las más vívidas descripciones de las escenas más emocionantes, y un espíritu para beber en lecciones de pureza, fe y amor del ejemplo divino de Cristo, encontrará en este volumen lo que lo llamará a disfrutar de la forma más emocionante de todas estas facultades. Pero lo mejor de todo de está en la impresión duradera que hará en todo el que lo lea. Tendrá una circulación ilimitada. Pago luego de envío por correo, $ 1.00 dólar.
Descripción 31: Spirit of Prophecy, vol. II, Tabla de contenido, 1877
CONTENIDO......................................................................................... PÁGINA
CAPÍTULO I. El primer advenimiento de Cristo.................................................... 9
CAPÍTULO II. La vida de Cristo........................................................................ 30
CAPÍTULO III. Vida y misión de Juan.............................................................. 41
CAPÍTULO IV. La misión de Cristo................................................................... 58
CAPÍTULO V. La muerte de Juan..................................................................... 74
CAPÍTULO VI. Tentación de Cristo................................................................... 86
CAPÍTULO VII. La boda en Caná...................................................................... 98
CAPÍTULO VIII. Purificación del Templo.......................................................... 115
CAPÍTULO IX. Nicodemo viene a Cristo.......................................................... 124
CAPÍTULO X. La mujer de Samaria................................................................. 140
CAPÍTULO XI. El hijo del Centurión................................................................ 151
CAPÍTULO XII. Jesús en Betesda.................................................................. 156
CAPÍTULO XIII. Jesús en Capernaum............................................................. 173
CAPÍTULO XIV. La elección de los discípulos................................................. 182
CAPÍTULO XV. El sábado.............................................................................. 193
CAPÍTULO XVI. El Sermón del Monte............................................................. 200
CAPÍTULO XVII. El leproso curado................................................................. 225
CAPÍTULO XVIII. La parábola del sembrador................................................... 282
CAPÍTULO XIX. Otras parábolas.................................................................... 242
CAPÍTULO XX. Los panes y los peces............................................................ 258
CAPÍTULO XXI. Caminando sobre el agua...................................................... 258
CAPÍTULO XXII. Cristo en la sinagoga............................................................ 274
CAPÍTULO XXIII. El paralítico........................................................................ 292
CAPÍTULO XXIV. La mujer de Canaán............................................................ 301
CAPÍTULO XXV. Cristo calma la tempestad.................................................... 305
CAPÍTULO XXVI. Hombres de las tumbas...................................................... 311
CAPÍTULO XXVII. La hija de Jairo.................................................................. 318
CAPÍTULO XXVIII. La transfiguración............................................................. 324
CAPÍTULO XXIX. La fiesta de los tabernáculos............................................... 337
CAPÍTULO XXX. Ve y no peques más............................................................ 349
CAPÍTULO XXXI. La resurrección de Lázaro.................................................... 358
CAPÍTULO XXXII. La ofrenda de María........................................................... 372
CAPÍTULO XXXIII. Camino a Jerusalén.......................................................... 382
Descripción 32: Jueves, 14 de febrero, 1878. Anuncio en la Review and Herald
The Review and Herald
Battle Cree, Michigan, Quinto día, 14 de febrero, 1878
Spirit of Prophecy, vol. 3
Este volumen, de Elena G. de White, ya está disponible. Trata plenamente sobre los sufrimientos y muerte de Cristo, su resurrección y ascensión al cielo, y termina con un registro de las vidas, enseñanzas y persecuciones de los apóstoles. Está escrito con la misma fuerza y estilo impresionante de los volúmenes anteriores, y es un libro de emocionante interés. Será recibido con alegría en todas partes por aquellos ya familiarizados con la hermana White y su obra. En el estilo, tamaño y precio, es igual que los volúmenes 1 y 2; 400 páginas; precio $ 1.00.
CONTENIDO.................................................................................................. PÁGINA
CAPÍTULO I. Llorando sobre Jerusalén........................................................................ 9
CAPÍTULO II. La purificación del Templo.................................................................... 20
CAPÍTULO III. Jesús y los fariseos........................................................................... 36
CAPÍTULO IV. Denunciando a los fariseos................................................................. 56
CAPÍTULO V. En la corte exterior.............................................................................. 74
CAPÍTULO VI. La cena de Pascua............................................................................. 81
CAPÍTULO VII. En el Jardín...................................................................................... 94
CAPÍTULO VIII. En el juicio..................................................................................... 107
CAPÍTULO IX. Condenación de Jesús...................................................................... 127
CAPÍTULO X. El Calvario........................................................................................ 148
CAPÍTULO XI. En el sepulcro.................................................................................. 173
CAPÍTULO XII. El fin del conflicto............................................................................ 183
CAPÍTULO XIII. La resurrección............................................................................... 191
CAPÍTULO XIV. La mujer en la tumba...................................................................... 198
CAPÍTULO XV. Jesús en camino a Emmaus............................................................ 206
CAPÍTULO XVI. En el aposento alto......................................................................... 216
CAPÍTULO XVII. Jesús en Galilea........................................................................... 223
CAPÍTULO XVIII. La reunión de los hermanos........................................................... 234
CAPÍTULO XIX. La ascensión de Cristo................................................................... 249
CAPÍTULO XX. El Pentecostés............................................................................... 263
CAPÍTULO XXI. La curación del paralítico................................................................ 275
CAPÍTULO XXII. Los siete diáconos........................................................................ 291
CAPÍTULO XXIII. La conversión de Saulo................................................................. 305
CAPÍTULO XXIV. Pablo comienza su ministerio........................................................ 317
CAPÍTULO XXV. El ministerio de Pedro................................................................... 323
CAPÍTULO XXVI. La liberación de Pedro.................................................................. 334
CAPÍTULO XXVII. La ordenación de Pablo y Bernabé................................................ 345
CAPÍTULO XXVIII. La predicación entre los gentiles.................................................. 358
CAPÍTULO XXIX. Judíos y gentiles.......................................................................... 368
CAPÍTULO XXX. El encarcelamiento de Pablo y Silas............................................... 378
CAPÍTULO XXXI. La oposición en Tesalónica........................................................... 387
Descripción 34: Domingo, diciembre, 1878, Denison, Texas. Elena G. de White a Mary White
Querida hija [nuera] Mary: Esta semana comenzaré a vivir en la casa nueva. Es espaciosa y el edificio es bonito… Asegúrate y envíame el material rústico igual al vestido de Emma. Por favor envía el chal doble. Tengo un plan para él. Envíame el chal a cuadros, y puedes enviarme dos almohadones. Envía libros, los de tapa roja Jewish Antiquities [Antigüedades judías] y el Bible Dictionary [Diccionario bíblico]. ¿Está allí Night Scenes of the Bible* [Escenas nocturnas de la Biblia]? Si está, envíalo.
(Carta 60, 1878, p. 1.)
*De Daniel March, publicado en 1869.
Descripción 35: Martes, 22 de diciembre, 1885, Basel, Suiza. Elena G. de White a Edson y William White
Queridos hijos, Edson y Willie:… Díganle [a Marian Davis*] que hace un minuto leí las cartas en las que detalla las mejoras que hay que hacer en los artículos para el volumen 1. Se lo agradezco. Díganle que ella hizo una indicación sobre cuando se sacó los ojos a Sedequías. Esto necesita expresarse mejor –también la roca, cuando fluyó el agua- algo en relación con esto. Pienso que puedo hacer más específicos los artículos…
Bueno, mis queridos Willie, Edson y Emma, dejémonos atraer por Dios. Vivamos diariamente como nos hubiera gustado haber vivido cuando el juicio se inicie y los libros se abran, y cuando todos sean recompensados de acuerdo con sus obras. No estoy afligida ni desalentada, pero me siento pesada como un carro con centeno. Hemos tenido varios días de un hermoso tiempo. Ha comenzado a llover esta tarde. Díganle a Mary que me busque algunas historias de la Biblia que me den idea del orden de los sucesos. No tengo nada y no puedo encontrar nada aquí en la biblioteca.
(Carta 38, 1885, p. 8.)
* Marian Davis (1847-1904) fue una secretaria y asistente literaria sumamente talentosa para Elena G. de White. Trabajó para Elena G. de White desde 1879 hasta 1904, ayudándola a producir muchos libros, incluyendo El Deseado de todas las gentes.
Descripción 36: Domingo, 16 de enero, 1887, Basel, Suiza. W. C.White a B. L. Whitney**
Querido hermano: es domingo de tarde. No he recibido ningún telegrama de Olsen y concluyo que su reunión está pospuesta, por lo tanto decidí no ir a Londres…
Adjunto también una lista de libros preparados por la hermana Davis, los que ella desea que examinen algunos de su equipo para saber si alguno de ellos será valioso para nosotros en nuestro estudio de la Biblia o la preparación de artículos sobre temas bíblicos. Después de leer el memorando preparado por la hermana Davis, veo que hay poco más que necesite agregar. Quizás desee algunos de estos en la biblioteca de su oficina…
Notará lo que dice sobre los recortes en Life of Christ [Vida de Cristo] de Farrar. Ésta es la forma en que se expresa al comienzo sobre Child’s Life of Christ [La niñez de Cristo]…
Compre por favor un juego en Cassell de Prot. de Wylie, un Life of Christ de Hanna***, y para su biblioteca creo que haría bien en tener un juego de Hours With the Bible [Horas con la Biblia] de Geikie. Si no los ha comprando en Nueva York, debe solicitarlos y comprarlos para su biblioteca, The Temple and Its Services [El templo y sus servicios], Jewish Social Life [La vida social judía], y de Andrews, Life of Our Lord [Vida de nuestro Señor], una buena armonización de los evangelios, y otras obras que le servirán a su esposa para preparar notas para las lecciones de la Escuela Sabática. Debe tener una copia del último y el mejor diccionario bíblico. –W. C.
** El pastor Whitney (1845-1888) sobrellevó pesadas responsabilidades en la obra de publicaciones que tenía su asiento en Basel.
*** Life of Christ, de William Hanna, salió publicado por primera vez en 1863.
(Libro de cartas de White Book A-2, pp. 74-76 [escrita desde Basel, Suiza, a B. L. Whitney, quien realizaba negocios en Londres, Inglaterra].)
Descripción 37: Marzo, 1889, Battle Creek, Michigan, Elena G. de White a su nuera
María, Willie está con reuniones por la mañana y por la tarde, ideando y planificando para hacer mejor y más eficientemente la tarea en la causa de Dios. Lo vemos sólo a la hora de comer. Marian lo visitará para algunos asuntos pequeños que me parece que puede arreglarlos por sí misma. Está nerviosa y apurada, y él considera que debe apretar sus dientes y contener sus nervios lo mejor que pueda. He tenido una charla con ella y le dije que debe hacerse cargo de varias cosas por sí misma de las que ha estado trayendo a Willie. La mente de ella está en cada detalle y relación, y la mente de él se ha estado encargando de una variedad de temas difíciles hasta que su cerebro se enrolla y entonces no está preparado para hacerse cargo de estos detalles minúsculos. Ella debe hacerse cargo de estas cosas pequeñas que tienen que ver con su parte del trabajo, y no presentárselas a él para no preocupar su mente con ellas. A veces pienso que nos matará a ambos, todo innecesariamente, se puede hacer cargo ella misma de sus detalles en lugar de traerlos ante nosotros. Cada pequeño detalle de cambio de una palabra desea que lo veamos. Estoy cansada de este asunto.
(Carta 64a, 1889, p. 1.)
Descripción 38: Domingo 12, 1889, 188g, Ottawa, Kansas. Elena G. de White a su familia
Queridos hijos en el hogar:… Durante cuarenta y cinco años de experiencia, he estado mostrando las vidas, el carácter y la historia de los patriarcas y profetas, quienes llegaban al pueblo con un mensaje de Dios, y Satanás comenzaba algún informe maligno, o levantaba alguna opinión diferente o desviaba el interés para otro lado, para que el pueblo se privara del bien que el Señor deseaba otorgarles…
No puedo sino sólo tener una vívida imagen en mi mente día tras día de la forma en que fueron tratados los reformadores, cuán poca diferencia de opinión parece crear un frenesí de sentimientos. Así fue también con la traición, juicio y crucifixión de Jesús –todo esto pasó ante mí punto por punto.
(Carta 14, 1889, p. 3.)
Descripción 39: Domingo, 14 de febrero, 1892, Preston, Melbourne, Australia. Entrada del diario de Elena G. de White
Traté de evitar todo movimiento de mis brazos para evitar gritar de dolor. Puedo escribir con mi mano derecha; puedo usar mi brazo desde el codo para abajo. La bendición especial de Dios me auxilió en esto. Agradezco a su santo nombre.
La verdad nunca ha estado impresa tan claramente en mi mente como durante esta enfermedad y alabo al Señor porque tengo voz para expresar las palabras que me da.
(Manuscrito 29, 1892, p. 2.)
Descripción 40: Lunes, 15 de febrero, 1892, Preston, Melbourne, Australia. Entrada del diario de Elena G. de White
He sido capaz de escribir algo sobre la vida de Cristo. Alabo el nombre del Señor porque me es dejada mi razón.
(Manuscrito 29, 1892, p. 3.)
Descripción 41: Domingo, 3 de abril, 1892. Marian Davis a W. C. White
Desde que Revel sacó los derechos de autor del libro “El camino a Cristo” antes de que se hicieran los arreglos para reservar los derechos de usar algunos de los asuntos en “Life of Christ” [Vida de Cristo], ¿no debiera hacerse algún arreglo con él tan pronto como sea posible? Será una gran tarea, después de que se complete el libro, quitar de Life of Christ todas las frases y párrafos que hemos usado en “El camino a Cristo”. Y como ya lo dije antes, en un caso –quizás dos- desearé usar más de una página de “El camino a Cristo”.
(Archivo de documentos del Patrimonio White DF Nº 393a. [Escrito desde Preston, Melbourne, Victoria, Australia].)
Descripción 42: Viernes, 15 de julio, 1892, Preston, Victoria, Australia. Elena G. de White a O. A. Olsen*
Esto es realmente una incapacidad física para mí, y casi una absoluta dependencia de otros. Tan nueva es esta experiencia para mí que me he sentido asombrada de que fuera así. Pero aunque estoy casi sin fuerzas en el cuerpo, en el corazón no siento ningún paso de los años.
Esta semana he sido incapaz de comenzar a escribir sobre la vida de Cristo. ¡Oh, cuán ineficiente, cuán incapaz soy de expresar las cosas que queman en mi alma en relación con la misión de Cristo! Difícilmente me atrevo a iniciar la obra. Hay tanto en ella. ¿Qué diré y qué dejaré de decir? Me despierto por las noches rogando al Señor para que envíe a su Espíritu Santo sobre mí, para que habite en mí.
Camino con temor delante del Señor. No sé cómo hablar o expresar con la pluma los grandes temas del sacrificio expiatorio. No sé cómo presentar los temas con el poder viviente con el que están ante mí. Tiemblo con temor para que no rebaje el gran plan de salvación con palabras vulgares. Inclino mi alma con temor y reverencia ante el Señor y digo “¿Quién es suficiente para estas cosas?”.
(Carta 40, 1892, p. 4.)
* O. A. Olsen fue presidente de la Asociación General desde 1888 hasta 1897.
Descripción 43: Lunes, 30 de octubre, 1892. Marian Davis a Elena G. de White
Deseo hacer una pregunta acerca de las dos parábolas del tesoro escondido y el comerciante que buscaba buenas perlas. ¿Representan estas dos parábolas exactamente la misma cosa? ¿No parece como si Cristo diera dos parábolas para enseñar exactamente lo mismo? ¿No hay algún punto en que difieran? ¿No pueden estar representando dos clases que encuentran la verdad? Del hombre que encuentra no se dice que lo hubiera estado buscando. Parece haber llegado hasta él inesperadamente mientras trabajaba en los campos. Pero cuando lo encuentra, está listo para dar todo con el propósito de que le pertenezca. Entonces, buscará diligentemente en el campo por más. Cuántos hay a quienes la verdad llega de esa forma, inesperadamente, en forma impensable, pero que gustosamente se sacrifican para tenerlo cuando disciernen su valor. Pero el mercader estaba buscando buenas perlas. Por lo tanto hay en todas partes mentes fervientes y serias que están fervientemente buscando algo precioso y duradero –algo en lo que puedan fijar sus esperanzas, y cuando la verdad es recibida por ellos, también la reciben con gran gozo.
Así durante todas las épocas, las dos parábolas apelarían a dos clases diferentes de personas. Sé que la parábola del tesoro ha sido usada para representar la diligencia en la búsqueda. Pero esta explicación no desmerecerá eso. ¿No se produce la búsqueda después de que hay un tesoro escondido en el campo?
He dejado pasar tres parábolas en mi trabajo, pero estoy ansiosa por sacarlas bien, y si puede darme más luz sobre ellas le estaré agradecida.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde St. Kilda, Melbourne, a Elena G. de White que estaba en Adelaide].)
Descripción 45: Miércoles, 29 de marzo, 1893. Marian Davis a W. C. White
Probablemente recordará algunas cosas que dije la primavera pasada sobre la necesidad de tener el tema para artículos y el álbum de recortes, para que pueda estar disponible para usar en la vida de Cristo, copiado, para que sea conveniente para hacer referencia. Quizás pueda imaginar la dificultad de tratar de reunir detalles en relación con cualquier tema, cuando esto debe hacerse en treinta álbumes de recortes [de materiales de Elena G. de White], una media docena de libros encuadernados y cincuenta manuscritos, todos sumando miles de páginas…
Una cosa más de porqué se necesita tanto para la vida de Cristo que lo que se necesitó para cualquier otro libro anterior. El material es mucho más abundante, el espectro de temas más grande, la tarea demanda más en todo sentido.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde St. Kilda, Melbourne, Australia].)
Descripción 46: Lunes, 22 de mayo, 1893. Marian Davis a Elena G. de White
Mientras leo los nuevos capítulos sobre LC [Vida de Cristo] me parecen muy preciosos –las lecciones de esperanza y fe, el amor y ternura del Salvador- y me siento ansiosa porque el libro vaya a la gente. Pido que Dios le dé fuerzas y me dé a mi gracia y sabiduría.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde St. Kilda, Melbourne, a Elena G. de White que estaba en Nueva Zelanda].)
Descripción 47: Martes, 23 de mayo, 1893, Wellington, Nueva Zelanda. Entrada en el diario de Elena G. de White
Esta mañana está nublado y llueve. He estado escribiendo sobre la vida de Cristo desde las cuatro. Oh, que el Espíritu Santo repose y more en mí para que mi pluma pueda describir las palabras que comunicarán a otros la luz que el Señor se ha dignado darme en su gran misericordia y amor para conmigo.
(Manuscrito 80, 1893, p. 20.)
Descripción 48: Martes, 15 de junio, 1893, Wellington, Nueva Zelanda. Elena G. de White a W. C. White
Querido hijo Willie: … Marian, tu sabes, no puede ser confinada. Está totalmente entusiasmada con la tarea en el hospital. Estoy ansiosa por sacar la vida de Cristo. Marian detalla capítulos y temas sobre los que tengo que escribir que no veo realmente necesidad que se escriban. Puedo ver más luz en ellos. En esto no debo meterme sin que me guíe el Espíritu Santo. La construcción de una torre, la guerra de reyes, estas cosas no preocupan mi mente, pero estos temas de la vida de Cristo, su carácter representando al Padre, las parábolas esenciales para que todos nosotros comprendamos y practiquemos las lecciones que contienen, en eso insistiré.
(Carta 131, 1893, p. 3.)
Descripción 49: Domingo, 2 julio, 1893, Wellington, Nueva Zelanda. Elena G. de White a W. C. White
Querido hijo Willie: … Debemos comenzar, muy decididamente, para comprender cuando debe publicarse el próximo libro, porque debemos movernos cuidadosamente en el temor de Dios…
Escribo algo todos los días sobre la vida de Cristo. Un capítulo grabó en mi mente otros temas de tal forma que tengo varios borradores sobre los que estoy escribiendo. Difícilmente me atrevo a enviar manuscritos por medio del joven Linden, temiendo que los pierda, deseo dedicarle más tiempo a algunos temas.
(Carta 132, 1893, p. 6.)
Descripción 50: Viernes, 7 de julio, 1893, Wellington, Nueva Zelanda. Elena G. de White a W. C. White
Querido hijo Willie: … Te he escrito un poco en cada correo de los que oímos que iban a Australia, y cuando salió el hermano Linden te envié una carta y un manuscrito para Fanny y Marian –algo sobre la vida de Cristo y algo para Fanny. Lo de la vida de Cristo se puede usar para artículos de periódicos.
(Carta 133, 1893, p. 3.)
Descripción 51: Miércoles, 2 de agosto, 1893. Marian Davis a Elena G. de White
Ahora, acerca del libro. Estoy tan feliz de que esté escribiendo sobre los dos viajes a Galilea. Estaba temerosa de que no lo hiciera. Anhelo recibir algo suyo pronto. Hay bastante trabajo para hacer a mis espaldas, pero prefiero no volver atrás si puedo ayudar, o más bien esperar, hasta que tenga todo o casi todo, y pueda reunir todo el material, y luego puedo volver atrás una vez más y terminarlo. Eso me ahorrará el tener que pasar por el mismo terreno más de dos veces…
Le envié dos capítulos sobre L. C. [vida de Cristo] que no los había enviado cuando mandé lo anterior. Los preparé y dejé en la caja del maletero de W. C. [White]…
Esperaré con gran interés la llegada del manuscrito prometido. Estoy tan contenta de que esté escribiendo desde donde está. Hay un campo tan rico en las enseñanzas de Cristo cuando dejó Jerusalén después de la Fiesta de los Tabernáculos.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde Frahran, Melbourne, a Elena G. de White que estaba en Nueva Zelanda].)
Descripción 52, 22 de agosto, 1893. Marian Davis a Elena G. de White
Tengo un número de capítulos preparados sobre la vida de Cristo, pero no puedo tenerlos copiados en este momento. Quizás pueda en las vacaciones. Si es así, se los enviaré. Estoy contenta de que esté trabajando sobre la vida de Cristo y estoy ansiosa por los manuscritos. Estos son capítulos –o partes- que deben ser preparados en lo que he mencionado antes –algunas cosas que fueron dejadas sin completar, y puedo estar trabajando en estas cosas hasta que tenga más manuscritos. Por supuesto, tengo un manuscrito considerable por delante en el cual estoy trabajando, pero no está en relación, y será mejor que lo prepare después que obtenga los eslabones intervinientes.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde Frahran, Melbourne, a Elena G. de White que estaba en Nueva Zelanda].)
Descripción 53: Jueves, 5 de octubre, 1893. Marian Davis a Elena G. de White
Hay algunos puntos sobre los que me gustaría consultarle sobre la vida de Cristo. ¿No fue una lucha para él durante toda su vida sobre la tierra, refrenarse de usar su poder divino –para mantener su nivel de humanidad? Especialmente en la tentación en el desierto cuando Satanás llegó hasta él diciendo, si tú eres el Hijo de Dios, y para Cristo no afirmarse, no reprender al tentador. Y en la última tentación, me gustaría saber si esta idea es correcta –Adán retuvo su dominio sobre la tierra, pero mientras estuvo sujeto a Cristo. El Hijo de Dios fue el gobernante real, original, y Adán tuvo dominio bajo él. Adán traspasó su dominio a Satanás, pero antes de eso, Cristo fue el primer gobernante del mundo. Ahora en la tentación, Satanás viene con su título robado y se lo ofrece a Cristo, el gobernante original, con la condición de que Cristo le rinda homenaje. Hacerlo implicaría colocar a Satanás en supremacía como el gobernante original, y Cristo como subordinado a Satanás. ¡Una imprudencia intolerable –si se me permite expresarlo- de Satanás! ¡Parece como si Cristo hubiera sido tentado a eliminarlo de la existencia allí y en ese momento, y darle un final a toda su obra miserable. Ahora, si hay algo sobre esto, desearía que lo pusiera, que Cristo nunca se autoafirmó, soportó toda la falsa representación y suposiciones de Satanás, y sólo vivió –sólo dejó que su vida brillara, la revelación del eterno amor de Dios, como la vindicación de sí mismo, y la refutación eterna de todas las pretensiones de Satanás. Oh, que maravillosa lección que tiene para nosotros, no vindicarnos o autoafirmarnos, sino dejar que el principio se manifieste y desarrolle, dejar que nuestra vida hable, mientras que estamos en silencio.
Las lecciones sobre la vida de Cristo parecen incitar el interés general. El hermano Starr se sintió muy atraído por los capítulos en manuscritos…
Estoy asistiendo ahora a las clases de Biblia. Interrumpe un poco mi tiempo, pero como están considerando la vida de Cristo deseo escucharla, así cualquier discusión y presentación refresca ese tema en la mente de uno.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde Frahran, Melbourne, a Elena G. de White que estaba en Nueva Zelanda].)
Descripción 54: Miércoles, 18 de octubre, 1893. Marian Davis a Elena G. de White
Espero que no sea necesario que trabaje sobre el testimonio, al menos por el momento. Los estudios bíblicos [en la Escuela Bíblica de Australia] son sobre la vida de Cristo, y estoy ansiosa de mantenerme en esa línea de pensamiento si es posible, si es que voy a continuar la tarea con el libro. Hay mucho por hacer todavía con el material que tengo, aunque, por supuesto, cuanto más pronto tenga nuevo material, mejor.
Oh, cuando veo cómo parece que estamos en los círculos de un remolino que está llevándonos más y más rápido hacia la gran consumación no veo la hora de que salga este libro, para revelar a Cristo a la gente como él es en su belleza. Que el trabajo sea hecho por quienquiera que Dios haya escogido, pero Oh, deseo verlo hecho, y estaré tan agradecida si me usa de alguna manera. Hay una gran pérdida en detenerse quebrantando la cadena de pensamiento y comenzarla otra vez. Pero estoy lista para hacerlo, si es necesario. Pero mientras, estoy estudiando la vida de Cristo y el asunto está en mi mente, parece como un pobre policía que trabaja en alguna cosa…
Simpatizo con usted en su constante traslado. Debe ser muy preocupante. ¡Pero qué privilegio está teniendo la gente de Nueva Zelanda!
Estaré muy feliz cuando pueda hablar sobre la tarea. Hay tantos puntos que surgen y sobre los que deseo consultarle, y apreciaría el privilegio de tener a alguien que lea también los capítulos.
Le enviaré unos pocos capítulos pronto. El hermano [W. F.] Cadwell copia para mí el domingo antes del mediodía… Estoy realmente ansiosa de tener más capítulos Estos son días ocupados, las clases de Biblia que se dan a mitad de la mañana son bastante inconvenientes, pero mientras se estudia la vida de Cristo, puedo acostumbrarme a perderlas, porque es la única cosa que sobrellevo en mi trabajo, y despierta la mente de uno el oír sobre el asunto de nuevo.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde Frahran, Melbourne, a Elena G. de White que estaba en Nueva Zelanda].)
Descripción 55: Jueves, 18 de enero, 1894, Brighton, Victoria, Australia. Elena G. de White a W. C. Prescott
[Escrito en su tienda en la reunión de campamento en Brighton al presidente del Colegio de Battle Creek, en relación a un problema en la institución.]
Ahora debo dejar este tema presentado en forma tan imperfecta, que temo que malinterprete lo que me siento tan ansiosa por dejar en claro. Oh, que Dios ayude a la comprensión, porque sólo soy una pobre escritora y no puedo expresar con la pluma y la voz los grandes y profundos misterios de Dios. Oh, ore por usted y por mí.
(Carta 67, 1894, p. 10.)
Descripción 56: 1894, Granville, Nueva Gales del Sur, Australia. Elena G. de White a O. A. Olsen
Se decidió en el concilio que escriba sobre la vida de Cristo; pero ¿cuánto mejor que en el pasado? Las cuestiones y las condiciones reales de las cosas aquí y allí me urgen…
Escasamente pude hacer algo sobre la vida de Cristo, me he visto obligada a traer a menudo a Marian para que me ayude, dejando de lado su tarea sobre la vida de Cristo que debe hacer bajo grandes dificultades, reuniendo de todos mis escritos un poco aquí y otro allá, para acomodar las cosas lo mejor que puede. Pero ella se organiza muy bien para trabajar, si sólo pudiera sentirme libre para darle toda mi atención a la tarea. Tiene su mente educada y entrenada para la tarea; y ahora pienso, como ya lo hice cientos de veces, que seré capaz de asumir la tarea de la vida de Cristo y avanzar con ella después de que cierre esta correspondencia, si es la voluntad del Señor.
(Carta 55, 1894, p. 6.)
Descripción 57: Jueves, 25 de octubre, 1894, Granville, Nueva Gales del Sur, Australia. Elena G. de White al Dr. John Harvey Kellogg
Marian está trabajando con gran desventaja. Encuentro muy poco tiempo para escribir sobre la vida de Cristo. Estoy continuamente recibiendo cartas que demandan una respuesta, y no quisiera descuidar los asuntos importantes que se me presentan. Además hay iglesias que visitar, testimonios personales que escribir, y muchas otras cosas que hay que atender me ocupan y consumen mi tiempo. Marian toma rápidamente cada carta que escribo a otros con el propósito de encontrar oraciones que pueda usar en la vida de Cristo. Ha estado coleccionando todo lo que tenga que ver con las lecciones de Cristo a sus discípulos, desde toda fuente posible. Después de que termine la reunión campestre, la cual es una reunión muy importante, debo ubicarme en algún lugar donde pueda dedicarme a la tarea de escribir sobre la vida de Cristo. Dónde será es una cuestión no resuelta, pero debe hacerse…
Hay mucho para hacer en las iglesias, y no puedo hacer mi parte en mantener el interés y a la vez hacer el otro trabajo que es necesario que realice sin llegar a estar tan ocupada que no pueda dedicar fuerzas a escribir sobre la vida de Cristo. Estoy muy perpleja sobre cual es mi deber…
He casi decidido… dedicar todo mi tiempo a escribir para los libros que se deben preparar sin más demora. Desearía escribir sobre la vida de Cristo, sobre la temperancia cristiana y preparar el testimonio Nº 34, porque es muy necesario. Tendré que dejar de escribir tanto para los periódicos y dejar que la Review and Herald, Signs of the Times [Señales de los tiempos], y todo otro periódico salga sin artículos de mi pluma por este año. Todos los artículos que aparecen con mi firma son escritos nuevos y frescos de mi pluma. Siento mucho no tener más ayuda literaria. Necesito mucho esa clase de ayuda. Fannie podría ayudarme mucho con el trabajo del libro si no tuviera tantos artículos que preparar para los periódicos, y tantas cartas y testimonios que editar para enfrentar las demandas de mi correspondencia y las necesidades de la gente. No es bueno esperar todo de Marian hasta que la vida de Cristo se complete. Desearía tener otro trabajador inteligente en quien pudiera confiar para preparar asuntos para la imprenta. Tal obrero sería de gran valor para mí. Pero la cuestión es, ¿dónde encontraré al tal? Estoy con el cerebro cargado la mayor parte del tiempo. Escribo muchas páginas antes del desayuno. Me levanto en la mañana a las dos, tres y cuatro…
Usted sabe que mi tema tanto en el púlpito como en privado, por la pluma o la voz, es la vida de Cristo. Hasta aquí, casi todo lo que he escrito sobre este tema, ha sido escrito durante las horas cuando otros están durmiendo.
(Carta 41, 1895, pp. 1-4.)
Descripción 58: Lunes, 10 de diciembre de 1894. W. C. White a la Srta. Julia Malcolm
En relación con sus preguntas sobre los escritos de mi madre, usted puede haber tenido noticia en sus sermones [públicos] de que ella tiene un vocabulario completo y mucho poder de descripción y al mismo tiempo puede haber notado construcciones gramaticales defectuosas. Aquellos que estamos familiarizados con sus escritos encontramos las mismas características y también encontramos que mientras las escenas son similares en carácter y las cosas importantes son impresionadas en su mente, ella las escribe rápidamente sin hacer referencia al orden cronológico y otras conexiones aparentes. También nos sentimos perplejos por estas características en algunos de los libros proféticos de la Biblia.
Los secretarios y copistas que preparan los escritos de mi madre para los impresores, quitan las repeticiones para que el asunto pueda caber en el espacio asignado. Corrigen la gramática mala y dejan el asunto listo para publicar. A veces trasladan sus mejores expresiones del pensamiento de un párrafo al otro pero sin introducir sus propios pensamientos en el asunto. Los pensamientos y las expresiones que usted menciona son los propios pensamientos y expresiones de mi madre. Con saludos afectuosos.
(W. C. White, Libro de cartas 7, p. 20. [escrito desde Norfolk Villa, Prospect Road, Granville, Nueva Gales del Sur, Australia, a Julia Malcolm en Brighton, Victoria, Australia].)
Descripción 59: Sábado, 10 de agosto, 1895. Marian Davis a Elena G. de White
Tan pronto como veo trabajo para hacer en el manuscrito, es difícil para mí dejarlo. Trabajo todo lo que puedo, el mayor descanso para mí es ver avanzar el trabajo. Por ninguna razón pierdo el tiempo, sino que hago el trabajo que debe hacerse y para que no haya tiempo para estar de aquí para allá… Por supuesto nada irá sin su aprobación. Dios ayudará. Siento que él ayuda.
Siento que no puedo tomarme unas vacaciones todavía hasta que el libro esté completo. Es decir, tanto tiempo como haya trabajo para hacer.
(Archivo de documentos del Patrimonio White, DF Nº 393a [escrito desde Granville, Nueva Gales del Sur].)
Descripción 60: Lunes, 25 de noviembre, 1895. Marian Davis a Elena G. de White
Enviamos la carta para los trabajadores de Sydney al hermano McCullagh. Estaba tan bien. Debo guardar todas las generales para mis libros de recortes. Últimamente he estado usando el asunto reunido de las últimas cartas, testimonios, etc. He encontrado algo de las cosas más preciosas, algunas en esas cartas al hermano Corliss. Han sido para mí como una casa llena de tesoros. Hay algo en esos testimonios personales, que están escritos con un sentimiento profundo, que está muy cercano a mi corazón. Me parece que las cosas reunidas de esta forma le dan un poder y un significado al libro como no lo hace ninguna otra cosa. Espero que el que copie no se olvide de enviarme una copia de todo.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Granville, Nueva Gales del Sur].)
Descripción 61: Domingo, 22 de diciembre, 1895. Marian Davis a J. E. White
Debido a que estos libros se envian sin una explicación en cuanto a la autoridad por la cual habla la autora, se pensó que era mejor evitar, en tanto como pudiéramos, declaraciones para las cuales la Biblia pareciera no aportar pruebas, o a las que al lector común les pareciera que contradice la Biblia. Es mejor dar al lector lo que aceptará y le será de beneficio, que levantar la crítica y el cuestionamiento que los llevarán a desacreditar todo. La hermana White dice que Cristo fue dos veces coronado con espinas, pero como la Biblia menciona sólo la segunda coronación, se pensó que era mejor omitir la primera, o más bien dar la segunda en lugar de la primera.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White.)
Descripción 62: Lunes, 13 de abril, 1896. Marian Davis a A. O. Tait
No hemos dado todavía una atención especial, en la preparación del manuscrito para la nueva vida de Cristo, a las escenas finales de la vida del Salvador. Por supuesto que el asunto no está tan vívido en la mente de la hermana White como cuando está escribiendo o hablando especialmente sobre ello, ni yo puedo hablar tan decididamente sobre él como después de trabajar sobre el manuscrito.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 63: Sábado, 6 de junio, 1896. Manuscrito de Elena G. de White: “Ilustración de las cosas celestiales”
Apenas me atrevo a presentar aquello que es sagrado y elevado en las cosas celestiales. A menudo abandono mi pluma y digo: ¡Imposible, imposible que las mentes finitas abarquen las verdades eternas y los principios profundos y santos, y que expresen su importancia viviente! Me declaro ignorante e incapaz. Una rica corriente de pensamiento toma posesión de todo mi ser, y entonces dejo mi pluma, y digo: ¡Oh, Señor, yo soy finita, soy débil, sencilla e ignorante; no puedo encontrar palabras para describir tus revelaciones grandiosas y santas!
Mis palabras parecen inadecuadas. Pierdo toda esperanza de describir adecuadamente la verdad que Dios me ha dado a conocer acerca de su gran redención, la cual ha exigido la total atención divina consagrada al Hijo unigénito del Infinito. Las verdades que han de permanecer durante el tiempo y la eternidad, el gran plan de redención, que cuesta mucho y es para la salvación de la raza humana, que presenta delante de los hombres una vida que se mide con la vida de Dios: estas verdades son demasiado grandiosas, profundas y santas para que las palabras humanas o la pluma humana pueda expresarlas adecuadamente.
(Manuscrito 23, 1896, p. 2.)
Descripción 64: Viernes, 16 de julio, 1896, Cooranbong, Nueva Gales del Sur, Australia. Elena G. de White a la Sra. Wessels
Querida hermana Wessels: … El manuscrito para la “Vida de Cristo” está justo por ser enviado a América. Será manejado por la Pacific Press. He empleado obreros para preparar este libro, especialmente a la hermana Davis, y esto me ha costado unos tres mil dólares. Otros tres mil dólares se necesitarán para prepararlo para que sea diseminado por el mundo en dos libros. Esperamos que tengan una gran venta. He dedicado poco tiempo a estos libros, porque hablar, escribir artículos para los periódicos y escribir testimonios privados para enfrentar y reprender los males que están surgiendo, me mantienen ocupada.
(Carta 114, 1896, p. 3.)
Descripción 65: Lunes, 23 de noviembre, 1896. Marian Davis a C. H. Jones
Esta mañana el hermano White me dio su carta del 6 de octubre, con la lista de recortes, etc., pidiéndome que le escriba en relación con esto. Si lo hubiera visto antes de dejar Cooranbong, donde están mis listas y manuscritos, hubiera escrito en forma más inteligente. Como está de esta forma, puedo mencionar sólo pocos puntos.
I. Transposición de capítulos. En el orden de los capítulos seguimos la armonización de Andrews*, como la da en su Vida de Cristo. Se lo considera generalmente la mejor autoridad, y es citado por escritores destacados. No conocemos otro arreglo mejor que éste. (El año entre la primera y la segunda pascua parece haber existido un período de relativa quietud y reclusión; que entre la segunda y la tercera, de actividad y publicidad.) Aquellos que leyeron los manuscritos, el profesor Prescott y la hermana Burnham, estuvieron de acuerdo con nuestros arreglos. No nos gustaría ver este capítulo transpuesto.
“Prisión y muerte de Juan”. La ubicación de este capítulo es opcional, por supuesto. Pero nadie hasta aquí ha objetado su ubicación actual. Como la referencia a Juan en el capítulo 28, viene después del relato de su muerte, esto no es inusual en otros libros. Véase Geikie y varios otros. Si el capítulo fuera transpuesto, quizás sería mejor omitir el primer párrafo. Pero al no tener el manuscrito para hacer la referencia, no puedo hablar con mucha propiedad.
(W. C. White, Libro de cartas 10-A, p. 17a (escrito desde Ashfield, Nueva Gales del Sur, Australia, a C. H. Jones en Oakland, California.)
* Samuel J. Andrews, The Life of Our Lord upon the Earth [La vida de nuestro Señor sobre la tierra], primera impresión en 1862. La edición de 1891, estaba en la biblioteca de Elena G. de White. La armonización de los evangelios de Andrews aparece en las pp. xxi a xxvii.
Descripción 66: 11 de marzo, 1897. Marian Davis a C. H. Jones
Su carta del 2 de febrero fue recibida en el último correo. Estoy muy feliz de saber las decisiones en relación con el tamaño y el estilo del libro. Creo que el plan es correcto, y aprecio que no se hayan hecho las planchas para que no se tengan que tirar.
Notamos los títulos mencionados: “El Deseado de todas las edades” y “El Deseado de todas las naciones”. La hermana White prefiere el primero, al igual que yo, con todos los otros que han expresado una opinión.
Usted me pregunta si no puedo, mediante este correo, enviarle para la imprenta el manuscrito de las parábolas. También pregunta cuándo estará listo el balance del manuscrito para el último libro. Y le solicita a la hermana White que escriba sobre la parábola del hombre rico y Lázaro. Estoy plenamente de acuerdo con usted que la “Vida de Cristo” debo concluirse lo más pronto posible. Pero déjeme presentarle la situación: hace más de un año, la hermana White comenzó a escribir sobre el juicio y la crucifixión de Cristo. Ella tenía una cantidad de manuscritos sin terminar. Es su intención reunir todos lo más pronto posible y completarlos para el libro. Últimamente ha llevado una responsabilidad muy grande por la Asociación General, al igual que por individuos, y la obra en Sudáfrica y en Cooranbong. Pero ahora que la Conferencia terminó, y que ha escrito mucho en relación con estos otros casos, intenta plenamente dedicar su tiempo al manuscrito. Casi me ha agotado la ansiedad por completar el libro. Preparé algunos capítulos con el material que tenía, pensando que no escribiría más sobre estos temas. No obstante, escribió sobre ellos, y tuve que rehacer mi trabajo.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 67: Domingo, 11 de abril, 1897. Marian Davis a W. C. White
Veo que ni en la carta del hermano Jones ni en la suya he declarado definidamente lo que estoy haciendo sobre el manuscrito y porqué. En primer lugar, he trabajado por una mejor introducción en los capítulos. Para el éxito del esfuerzo, que algún colportor examine las páginas que le envié al hermano Jones y dé su opinión. Los capítulos del manuscrito anterior, comienzan a menudo con alguna noticia de Jesús yendo aquí o allá, y el libro parece casi un diario. Eso se ha corregido. Luego he tratado de empezar ambos capítulos y párrafos con oraciones breves, e incluso simplificar cuando es posible, para eliminar toda palabra innecesaria, y hacer la obra, como lo he dicho, más compacta y vibrante. En algunos capítulos, tengo asuntos frescos y vivos que añadirán mucho al interés del libro. Si ustedes me ofrecen, personalmente, mil dólares por la obra que he hecho en el libro durante las pocas semanas pasadas, ni los miraré. Nunca me di cuenta del poder de la simplicidad y lo compacto, como cuando comencé esta obra… cuando pienso en los miles que leerán el libro, deseo que tenga la menor cantidad de imperfecciones humanas como sea posible para que no empañe su belleza divina.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 68: Jueves, 29 de julio, 1897, Cooranbong, Nueva Gales del Sur, Australia. Entrada del diario de Elena G. de White
Me levanté a las dos y media, y ofrecí mi oración a Dios en el nombre de Jesús. Estoy débil físicamente; mi cabeza no deja de dolerme; me preocupa mi ojo izquierdo. Al escribir sobre la vida de Cristo, estoy profundamente sobrecargada. Olvido respirar como debiera. No puedo resistir la intensidad del sentimiento que me sobreviene cuando pienso en lo que Cristo ha sufrido en nuestro mundo.
(Manuscrito 70, 1897, p. 1.)
Descripción 69: 9 de agosto, 1897. Marian Davis a W. C. White
Recibí noticias de C. H. Jones que estaba planeando publicar “El Deseado de todas las gentes” en la primavera de 1898, y que para hacerlo, todas las copias deben estar en las manos de los impresores tan temprano como septiembre de 1897.
Por lo que aprendí de la obra del artista, no puedo creer que los impresores estarán listos para los manuscritos en septiembre. Tienen ahora veinticinco capítulos, con su revisión final. Hay veinticinco más listos para enviar, pero hay que hacerles unos pocos cambios, mientras termino los últimos capítulos. Por eso los estoy reteniendo…
La hermana White es agobiada constantemente con el pensamiento que el manuscrito debe ser enviado a los impresores cuanto antes. Desearía que fuera posible aliviar su mente, porque la ansiedad le dificulta escribir y a mi trabajar… La hermana White parece dispuesta a escribir, y no tengo duda de que producirá muchas cosas preciosas. Espero que sea posible incorporarlas en el libro. Hay algo, no obstante, que ni siquiera el editor más competente puede hacer –y es preparar el manuscrito antes de que se escriba.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 70: Documentos de trabajo para El Deseado de todas las gentes, 1897-1898
[Debido a la falta de un espacio adecuado en la bóveda del Patrimonio White en Washington, D. C., una cantidad de documentos y libros antiguos del Patrimonio White se habían almacenado por varios años en cajas en edificios cercanos donde no estuvieran fácilmente disponibles. La reciente ubicación de un espacio adicional en el Patrimonio White ha hecho posible que se abrieran estas cajas.
El 16 de mayo de 1979, James Nix encontró, en una de las cajas almacenadas, parte de los documentos de trabajo usados en la preparación de El Deseado de todas las gentes en las oficinas de Elena G. de White en Cooranbong, Australia, en 1897 y 1898. Estos documentos comprenden los capítulos 2 al 37 (páginas 27 a 358 en inglés) del libro actual. Los documentos de trabajo son de interés especial porque muestran lo que fueron aparentemente, en gran medida al menos, las revisiones finales hechas en el manuscrito antes de que se enviaran desde Australia a la Pacific Press.
Las siguientes figuras son reproducciones en fotocopias hechas de esos documentos de trabajo de El Deseado de todas las gentes. Incluyen porciones de las páginas 80-81, 98-99 y 331-332. Lo que aparece escrito a mano en forma muy legible en las primeras dos páginas han sido tentativamente identificadas como perteneciendo a Maggie Hare, mientras que la escritura menos legible en la tercera página es la de Marian Davis.]
Descripción 72: Domingo, 21 de noviembre, 1897. W. C. White a C. H. Jones
Al regresar de Sydney le mostré a mi madre y a la hermana Davis las pruebas que traje de los encabezados de los capítulos, viñetas, etc., para el nuevo libro. Algunos nos parecieron bien. Sobre otros nos sentimos chasqueados…
Al mirar algunas fotografías del Monte de los Olivos, mi madre nos relató cuánto más hermoso era el país en la época de Cristo, que los lugares que ahora están vacíos y tristes, entonces estaban embellecidos con árboles y bosques magníficos. Oh, cómo quisiera tener algunas figuras que representaran esos lugares como ella los ha visto. Pero no sé cómo hacer eso.
(W. C. White, Libro de cartas 11-A, p. 342 [escrito desde Cooranbong, Australia, a C. H. Jones en la ciudad de Nueva York].)
Descripción 73: Martes, 1 de marzo, 1898. Marian Davis a Elena G. de White
Esta mañana despachamos “Varón de dolores”, copiado para el nuevo material que dejó; y la parábola de los talentos, para el libro de parábolas. El material sobre el sembrador que le fue dado a Minnie, lo ha copiado. Pero lo que se le dio a la Srta. Peck no ha sido hecho. Si la Srta. Peck no tiene tiempo para hacerlo pronto, creo que dejaremos que Minnie lo haga, porque estoy ansiosa de que lo tenga en sus manos, y usted querrá todo junto, para saber lo que hay. No le enviaremos nada sobre el sembrador hasta que podamos enviarle todo.
He estado recolectando las cosas preciosas de estos nuevos manuscritos sobre la vida temprana de Jesús. Le enviaré varias de las páginas nuevas a California por el correo de Vancouver, y le enviaré más para los últimos capítulos en el siguiente correo. Dos de estos nuevos artículos sobre la obra misionera de Cristo, dejé que lo leyera el hermano James en la iglesia. El sábado pasado leyó uno que habla sobre la privación a sí mismo de alimento del Salvador para dar a los pobres. Estas cosas son inexpresablemente preciosas. Espero que no sea demasiado tarde para incorporarlas en el libro. Ha sido una fiesta trabajar en este asunto…
Supe que nuestras Escuelas Sabáticas pronto realizarán el estudio de la vida de Cristo. Así que el libro saldrá justo a tiempo para complementarlas. Estoy tan contenta.
Enviaré una copia de lo poco que reuní para el capítulo, “En la tumba de José”. Suple un eslabón que faltaba, y pienso que será de gran ayuda para el libro…
Supe que la tarea de preparar el libro está comenzando, así que deseamos terminar los últimos capítulos lo más pronto posible. Espero que pueda enviarnos pronto, el resto de los materiales sobre el ministerio de curación de Cristo, y, tan pronto como pueda, el hombre rico y Lázaro. Espero que el libro sobre las parábolas pueda salir al mismo tiempo que la vida de Cristo.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 74: Jueves, 10 de marzo, 1898. Marian Davis a Elena G. de White
Minnie le está enviando esta mañana el material que ha estado copiando. Lo del sembrador es todo lo que tenemos –el artículo dado a la Srta. Peck, y el manuscrito que me dejó. Si usted no desea agregar nada más, puedo continuar y terminar el capítulo, pero quiero esperar a que usted me lo diga. El artículo que le envié, “Ninguna por recompensa sino por gracia”, la parábola de los trabajadores, es el último de los materiales que fue preparado para el libro. He planeado dejar que éste sea el cierre del libro. Los últimos párrafos me parecen muy preciosos. La parábola de los talentos, que viene justo antes que esto, ha mostrado la importancia del trabajo, usando toda facultad para Dios, y esto muestra el espíritu con el cual se debe hacer la tarea. Unas pocas frases las reconocerá pues son de una carta que envió últimamente –“La puerta dorada no se abre al orgulloso en espíritu. Sino que los portales eternos se abrirán ampliamente al toque trémulo de un niño pequeño”.
Me dejó un manuscrito sobre el mayordomo injusto, y he estado reuniendo material para completarlo y he encontrado algunas cosas preciosas para agregar a los capítulos finales de la vida de Cristo. Por supuesto, no puedo compilar los capítulos (los últimos dos) hasta que reciba lo que escribió sobre el ministerio de curación.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 75: Lunes, 21 de marzo, 1898. Marian Davis a Elena G. de White
El material que envió sobre el ministerio de curación era justo lo que se requería. He usado tanto como pude conseguir en el capítulo, “Id y enseñad a todas las naciones”. Cuando Minnie regrese, lo tendré copiado y le enviaré una copia. Estoy tan feliz de que podamos incorporar estas cosas en el libro, porque agregan mucho a su valor y utilidad. El hermano White piensa que es mejor enviar los últimos dos capítulos, “Id y enseñad a todas las naciones” y “A mi Padre y a vuestro Padre”, con el barco que sale el sábado. No tengo idea de que estén listos para eso todavía, pero él piensa que los alentará para que apresuren la tarea, y se los enviaré. Me siento con tanta premura por la salida del libro. Casi no puedo esperar, pero la espera da tiempo para trabajar con las parábolas, y será muy bueno tener a ambos saliendo al mismo tiempo.
He usado algunos de los nuevos materiales sobre las parábolas, y calzarán justo con la obra. Deseo incorporar al libro tanto como sea posible del material fresco sobre la enseñanza en la naturaleza.
Estas cosas han sido una fiesta para mí. Deseo que mi corazón y mi mente se expandan para contener estos grandiosos y estupendos principios.
(Archivo de correspondencia recibida del Patrimonio White [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Nueva Gales del Sur, a Elena G. de White que estaba en Melbourne].)
Descripción 76: Lunes, 6 de junio, 1898. Marian Davis a la Srta. E. J. Burnham
Por este correo le envío el índice. No está terminado apropiadamente. Ha sido verificado sólo hasta la página 32. Las chicas trabajaron casi toda la noche para hacerlo y también la revisión. Le pedimos que lo verifique, tendrá que sustituir el número mecanografiado por la numeración de páginas del manuscrito… Anoche trabajé toda la noche…
La hermana White ha leído todos los capítulos, y está muy complacida con ellos.
(W. C. White, Libro de cartas 10-A, pp. 145-146 [escrito desde Cooranbong, Australia, a la Srta. Burnham en la Pacific Press en Oakland, California].)
Descripción 77: Miércoles, 15 de junio, 1898. Marian Davis a la Srta. E. J. Burnham
Su carta del 16 de mayo, con las pruebas, fue recibida. He leído rápidamente las páginas. Excepto por uno o dos errores insignificantes, el texto está todo correcto. Es difícil expresar cuán aliviada me siento al ver tanto material ya tipiado y en orden. Casi me ha consumido la ansiedad al pensar en las posibilidades de haber enviado lejos tantas incorporaciones. Estoy muy agradecida a Dios, cuya mano está sobre la obra, de que haya hecho que sea posible que usted estuviera a cargo, y espero que ninguna palabra mía le ocasione ninguna carga innecesaria…
En el prefacio, ¿no sería bueno declarar, en alguna forma, que este libro no es una armonización de los evangelios, que no intenta enseñar cronología? Su propósito es presentar el amor de Dios, la belleza divina de la vida de Cristo, no para satisfacer el cuestionamiento de los críticos. Lo anterior puede no ser la mejor manera de decirlo. Tiene la intención de ser una sugerencia.
(W. C. White, Libro de cartas 10-A, pp. 166-168 [escrito desde Cooranbong, Australia, a la Srta. Burnham en la Pacific Press en Oakland, California].)
Descripción 78: Lunes, 5 de marzo, 1900. Marian Davis a Marius Christensen
Muchas personas parecen darle mucho más valor a un manuscrito no publicado de la hermana White que al material impreso en los libros. Pero en todo lo que ella ha escrito, no conozco nada mejor que las cosas a las que se hace referencia. En libros como El Deseado de todas las gentes, se han reunido cuidadosamente muchas de las cosas más preciosas que ella ha escrito en un tiempo determinado.
(W. C. White, Libro de cartas 10-A, pp. 203-204 [escrito desde Cooranbong, a Marius Christensen en Hayward, Minnesota].)
Descripción 79: Lunes, 23 de abril, 1900, Sunnyside, Cooranbong, Australia. Elena G. de White a G. A. Irwin*
Querido hermano: … Usted ha visto mis copistas. No cambian mis expresiones. Permanecen como se las escribió.
La obra de Marian es de un orden completamente distinto. Ella es la que me compagina [ordena] los libros. A ____ nunca me ha compaginado los libros. ¿Cómo se hacen mis libros? Marian no reclama reconocimiento.
Ella hace su trabajo de esta manera: toma mis artículos que han sido publicados en los periódicos, y los pega en libros [hojas] en blanco. También tiene una copia de todas las cartas que escribo. Cuando prepara un capítulo para un libro, Marian recuerda que yo he escrito algo sobre ese punto especial que puede darle más fuerza al asunto. Empieza a buscarlo, y cuando lo encuentra, si ve que da mayor claridad al capítulo, lo añade.
Los libros no son producciones de Marian, sino mi propia producción, recopilados de todos mis escritos. Marian tiene un gran campo del cual seleccionar, y su capacidad para ordenar los asuntos es de gran valor para mí. Me ahorra revisar una gran cantidad de material, lo cual no tengo tiempo de hacer.
De manera que Ud. entiende que Marian me es una ayuda muy valiosa en la preparación de mis libros. A_____ no tiene nada que ver con esta obra. Marian le ha leído a ella algunos capítulos, y A____ a veces ha hecho sugerencias en cuanto al arreglo del material.
Esta es la diferencia entre las [estas] ayudantas. Como he dicho, a A____ le hemos prohibido estrictamente cambiar mis palabras por las suyas. Las palabras, como fueron pronunciadas por los agentes celestiales, son severas en su sencillez; y yo trato de poner los pensamientos en un lenguaje tan sencillo que un niño pueda entender cada palabra pronunciada. Las palabras de alguna otra persona no me representan correctamente.
Le he escrito así, con amplitud, para que Ud. pueda entender el asunto. Puede ser que A______ pretenda haber compaginado [ordenado] mis libros, pero no lo ha hecho. Esta ha sido la ocupación de Marian, y su obra es mucho más avanzada que cualquier trabajo que A_____ haya hecho para mí.
(Carta 61a, 1900, pp. 4-5 [la primera parte de la cita aparece en The Ministry, diciembre, 1975, pp. 14, 15].)
* Presidente de la Asociación General, 1897-1901.
Descripción 80: Lunes, 23 de abril, 1900, Marian Davis a G. A. Irwin
Me he enterado recientemente de la circulación de un informe en Battle Creek. Por este informe, alguno puede ser conducido a rechazar la instrucción y advertencia del Espíritu de Dios. Siento que es un deber decir lo que sé sobre el asunto que se cuestiona.
Se menciona que la escritura de un testimonio para un hombre destacado en Battle Creek fue instrumentado por uno de los anteriores trabajadores de la hermana White, o que ella le había dado material a él con la instrucción de que completara los puntos, y así el testimonio sería virtualmente su obra.
No puedo pensar que alguien que haya estado relacionado con la obra de la hermana White pueda hacer una declaración de ese tipo. No puedo pensar que alguien que esté familiarizado con la forma de escribir de la hermana White pueda siquiera creerlo. La carga que siente cuando el caso de un individuo se presenta ante ella, la presión intensa bajo la que trabaja, a menudo levantándose a la medianoche para escribir las advertencias que se le dieron, y a menudo por días, semanas y hasta meses, escribiendo una y otra vez en relación a ello, como si no pudiera liberarse de los sentimientos de responsabilidad por esa alma, -nadie que haya conocido alguna de [estas] experiencias, podría creer que ella instruiría a otro para que escribiera un testimonio.
Por más de veinte años, he estado relacionada con la obra de la hermana White. Durante ese tiempo, nunca se me ha pedido siquiera que escriba un testimonio por medio de una instrucción oral, o que llenara los puntos de un asunto ya escrito. El que se informa que hizo tal declaración, hasta donde yo sepa, nunca se le pidió o permitió hacer una cosa semejante. Y por mi propio conocimiento de la tarea, al igual que por las declaraciones de la misma hermana White, tengo el asidero más firme posible para no creer una cosa semejante.
(W. C. White, Libro de cartas 10-A, pp. 207-208 [escrito desde Sunnyside, Cooranbong, Australia].)
Descripción 81: Lunes, 7 de mayo, 1900. W.C. White a G. A. Irwin
A veces cuando la mente de mi madre está descansada y libre, los pensamientos se expresan en un lenguaje que es no sólo claro y fuerte, sino hermoso y correcto; y a veces cuando está preocupada y oprimida con pesadas cargas de ansiedad, o cuando el tema es difícil de describir, hay repeticiones y oraciones no gramaticalmente correctas.
A los copistas de mi madre se les confía la tarea de corregir los errores gramaticales, o eliminar repeticiones innecesarias y de agrupar párrafos o secciones en el mejor orden. Si un pasaje no se comprende plenamente, el copista pregunta sobre su pleno significado y su relación apropiada. Cuando se los corrige y se los copia en forma completa con una máquina de escribir o la pluma, los manuscritos son todos examinados cuidadosamente por mi madre, y corregidos, donde sea que se requiera la corrección, y luego se los vuelve a copiar, si las correcciones son numerosas. Esto se hace con muchos manuscritos, no sólo porque las correcciones son el trabajo del copista, sino porque mi madre ve una nueva forma de expresar el pensamiento un poco más claramente o más plenamente.
A menudo mi madre escribe sobre un asunto por segunda vez, porque siente que es muy difícil poner por escrito la escena o los eventos como le fueron presentados.
Los empleados de experiencia de mi madre, tales como las hermanas Davis, Burnham, Bolton, Peck y Hare, que están muy familiarizadas con sus escritos, están autorizadas a tomar una frase, párrafo o sección de uno de sus manuscritos e incorporarlo en otro manuscrito cuando se expresó el mismo pensamiento pero no en forma tan clara. Pero ninguno de los empleados de mi madre está autorizado a agregar a los manuscritos introduciendo pensamientos propios. Se los instruye que se deben usar las palabras y pensamientos que mi madre ha escrito o hablado.
(Archivo de cartas de W. C. White, Patrimonio White.)
Descripción 82: Lunes, 21 de mayo, 1900, Sunnyside, Cooranbong, Australia. Elena G. de White a G. A. Irwin
Estimado hermano Irwin: … Dios estará complacido al ver El Deseado de todas las gentes en cada hogar. En este libro se encuentra la luz que él ha derramado en su Palabra. A nuestros colportores les diría, “Avancen con sus corazones enternecidos y embebidos con la lectura de la vida de Cristo”. Beban profundamente del agua de la salvación, para que esté en sus corazones como una fuente viva que salta para refrescar a las almas a punto de perecer.
(Carta 75, 1900 [Colporteur Ministry, pp. 126-127].)
Descripción 83: Miércoles, 20 de junio, 1900, Sunnyside, Cooranbong, Australia. Elena G. de White a Edson y Emma White
Queridos hijos Edson y Emma: Recibí tu carta,* Edson. En relación con El Deseado de todas las gentes, cuando te encuentres con aquellos que tienen críticas para hacer, como siempre será el caso, no tengas en cuenta los supuestos errores, sino que alaba el libro, comenta sobre sus ventajas. El Deseado de todas las gentes podría haber tenido el mismo tamaño que los dos libros anteriores, si no hubiera sido por la fuerte recomendación del hermano B___ que era entonces el Encargado General de Colportaje. Lo que mencionas sobre el apéndice, es la primera objeción que he escuchado en relación con esa característica. Muchos han hablado de la gran ayuda que han encontrado en el apéndice. Si la gente tiene prejuicios contra algo que hace que el sábado se destaque, esa misma objeción muestra la necesidad de que esté allí para que lo haga claro.
Estemos alertas. No permitamos que la crítica de nadie imprima objeciones en nuestras mentes. Que los críticos vivan del intercambio de su crítica. No pueden hablar a favor ni de la mejor bendición sin atacarla críticamente e imprimir una sombra de reproche. Eduquémonos en la alabanza de lo que es bueno cuando otros critican. Los murmuradores siempre recogerán defectos, pero no nos entristezcamos por los elementos cortantes. No consideremos una virtud el hacer y sugerir dificultades a unas y otras mentes para que no les produzca hostigamiento y perplejidad.
(Carta 87, 1900, pp. 1, 2.)
* La carta de Jaime Edson White a su madre, de fecha 11 de mayo de 1900, contenía críticas del tamaño, forma, precio e ilustraciones de El Deseado de todas las gentes. Incluso rechazó el apéndice en la primera edición preguntando: “¿Es costumbre lanzarse contra las creencias de otras personas en la forma en que se lo hace en el apéndice?”. Argumentó que tal material les causaba dificultad a los evangelistas de la literatura para vender el libro.
Descripción 84: Domingo, 10 de agosto de 1902, Elmshave, St. Helena, California. Elena G. de White a su hermana Mary
Mi querida hermana Mary [Foss]: … Hermana, no pienses que me he olvidado de ti, porque no es así. Sabes que tengo libros para hacer. Mi último esfuerzo es para un libro sobre la verdadera educación. Escribir este libro ha sido una prueba para mí, pero está casi terminado. Estoy concluyendo el último capítulo. Este libro no contendrá tanto material como en alguno de mis libros más grandes, pero la instrucción que contiene es importante. Siento la necesidad de la ayuda de Dios continuamente.
Todavía estoy tan activa como siempre. No estoy para nada decrépita. Soy capaz de hacer mucho trabajo, escribir y hablar como lo hacía años atrás.
Leo todo lo que se copia, para ver si todo está como debe estar. Leo todos los manuscritos del libro antes de que se envíe a la imprenta. Así que puedes ver que mi tiempo está ocupado completamente. Además de escribir, se me pide que hable a diferentes iglesias, y que asista a reuniones importantes. No puedo hacer esta tarea a menos que el Señor me ayude.
(Carta 133, 1902, pp. 1-2.)
Descripción 85: Martes, 6 de enero, 1903, Elmshaven, Sanatorio, California. Elena G. de White al pastor J. A. Burden y su esposa
Queridos hermano y hermana Burden: … Me siento muy agradecida por la ayuda de la hermana Marian Davis para sacar mis libros. Reúne materiales de mis diarios, de mis cartas y de los artículos publicados en los periódicos. Valoro sumamente su fiel servicio. Ha estado conmigo por veinticinco años y ha incrementado su capacidad para el trabajo de clasificar y agrupar mis escritos.
(Carta 9, 1903 [The Ministry, diciembre 1975, p. 15].)
Descripción 86: Circular del 26 de septiembre, 1904, Elmhaven, St. Helena, California. Manuscrito de Elena G. de White, “Un tributo a Marian Davis”
Marian, mi ayudante, fiel y veraz como la brújula al polo en su tarea, está muriendo…
Parto mañana para Battle Creek. Todavía mi alma está ligada a esta joven que muere. Me ha servido durante los últimos veinticinco años. Hemos trabajado lado a lado en la obra, y en perfecta armonía en la misma. Y si estuviera reuniendo las preciosas jotas y acentos que estuvieran en periódicos y libros y me los presentara, “Ahora”, diría, “hay algo que falta. No puedo suplirlo”. Yo lo revisaría, y en un momento trazaría la línea.
Trabajamos juntas, sólo trabajamos juntas en armonía perfecta todo el tiempo. Está muriendo. Y es por la devoción al trabajo. Asumió la intensidad del mismo como si fuera una realidad, y ambas nos metimos en él con una intensidad para que cada párrafo estuviera en su lugar apropiado y para que mostrara su obra correctamente.
(Manuscrito 95, 1904, p. 1.)
Descripción 87: Martes, 6 de marzo, 1906, Sanatorio, California. Elena G. de White a los hermanos reunidos en el concilio de Graysville, Tennessee
Queridos hermanos empleados:… ¿Cuántos han leído con detenimiento Patriarcas y profetas, El gran conflicto y El Deseado de todas las gentes? Desearía que todos comprendieran que mi confianza en la luz que Dios ha dado permanece firme, porque sé que el poder del Espíritu Santo magnifica la verdad y la hace honorable, cuando dice: “Éste es el camino, andad por él”. En mis libros, la verdad se declara, respaldada por un “Así dice el Señor”.
El Espíritu Santo traza estas verdades en mi corazón y mi mente en forma tan indeleble como la ley fue trazada por el dedo de Dios sobre las tablas de piedra, que están ahora en el arca, que será descubierta en aquél gran día cuando se pronunciará la sentencia contra cada mal, cada ciencia seductora producida por el padre de la mentira.
(Carta 90, 1906 [Colporteur Ministry, p. 126].)
Descripción 88: Lunes, 17 de agosto, 1931, ciudad de Nueva York. H. Camden Lacey* a D. E. Robinson
Mi estimado hermano Robinson: En relación con DECLARACIONES SIGNIFICATIVAS Nº 1, no puedo decir nada, pues no soy el “destacado ministro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Washinton, D. C.” que hizo esa declaración.
En relación con la segunda DECLARACIÓN SIGNIFICATIVA que usted cita, los hechos son los siguientes:
En 1895, a mi regreso de Australia pasando por Battle Creek, Michigan, la Srta. Marian Davis me pidió reiteradas veces que la ayudara en la edición del manuscrito El Deseado de todas las gentes que estaba entonces en preparación. Lo evité tanto como pude, pues no me sentía capaz de brindar ninguna ayuda especial, pero finalmente me rendí ante sus insistencias y, después de recibir el manuscrito de ciertos capítulos, hice algunas sugerencias que ella pareció feliz de aceptar. Ahora no puedo recordar ningún detalle en relación a esas sugerencias, aparte de que tengo un vívido recuerdo de que parecía ansiosa de lograr ciertas conexiones lógicas de frases. Por lo tanto, volvimos a arreglar algunas de ellas, y tuve la impresión de que había necesidad de volver a redactarlas. Pero estoy seguro de que no hubo ninguna alteración del pensamiento en ninguna parte.
En relación con el primer capítulo, tengo un recuerdo más vívido. Recuerdo que la hermana Davis estaba muy preocupada sobre él. Parecía no tener suficiente material para completarlo muy bien. Se lo revisó reiteradamente, y pienso que se les consultó frecuentemente al pastor W. W. Prescott y al hermano E. R. Palmer sobre su composición. Finalmente, tomó la forma con la que ahora aparece en El Deseado de todas las gentes.
En la Conferencia Bíblica en Washington, D. C., en 1919, durante una discusión sobre este punto en la edición de los escritos de la hermana White, dije, que en mi opinión sería mejor para la claridad de toda la cuestión ante la gente que si el hecho se declaraba claramente en alguna parte (quiero decir, en la página del título o en el prefacio) que El Deseado de todas las gentes fue escrito por la Sra. Elena G. de White y editado por la Srta. Marian Davis.
No utilicé las palabras mencionadas “porque ella lo escribió” (con referencia a la Srta. Marian Davis).
Yo dije que vino a mí para que la ayudara a preparar especialmente el primer capítulo, porque parecía tener mucho interés en su forma final.
A la espera de que estas simples declaraciones le sirvan para rebatir a quienes parecen ser persistentes en mal interpretar lo que realmente se dijo en la Conferencia Bíblica al respecto. Quedo a sus órdenes, sinceramente en la fe de esta verdad.
(Archivo de documento DF 2a, Patrimonio White.)
*El pastor Lacey era hermano de la segunda esposa de W. C. White.
Descripción 89: Martes, 22 de mayo, 1934. W. C. White a la Sra. Maggie H. Bree
Por años fue nuestra costumbre colocar en sus [de la señorita Davis] manos una copia de todo artículo que se enviaba para publicar y de todas las cartas y testimonios principales. Las … leía con avidez, y … marcaba aquellas páginas que consideraba especialmente útiles para libros que ella tenía previstos…
La hermana Davis tenía una memoria maravillosa, y esto era de gran utilidad en su tarea de búsqueda y agrupamiento de cosas escogidas que la hermana White había escrito en relación con Cristo y su ministerio como Sanador [y] en relación a Cristo como un Ejemplo de misionero médico y evangelista médico…
Cuando se reunía un buen número de citas y se las agrupaba como un material posible para capítulos, eran leídos a la hermana White. Esto hacía revivir su memoria de las … escenas presentadas ante ella, y reasumía… la tarea de reescribir muchos capítulos dándoles un toque fresco y mayor fuerza, también adaptando varios pasajes… en forma más plena para la gente que leería este libro…
Una y otra vez en el cuarto de la hermana White se discutía el objetivo y se hacía el mejor plan para el libro: (a) a quién serviría el libro; (b) cuánto espacio se debería dar a cada tema; (c) cuál era la mejor relación de los grandes temas que debía tratar.
Después de que se confeccionaban los capítulo, eran leídos cuidadosamente otra vez por la hermana White y luego sometidos al impresor.
(Archivo de correspondencia de W. C. White, Patrimonio White.)
Descripción 90: Viernes, 24 de julio, 1936. H. Camden Lacey a un ministro adventista en Nueva York
La copia adjunta de su asombrosa carta al pastor W. C. White me ha sido reenviada para que la responda.
Primero, déjeme decirle con mi entera certeza, y ante Dios como testigo, que nunca hice esa declaración –en ningún momento y a nadie- en la que usted hace referencia a “que el pastor Lacey cuando estuvo aquí ha estado relatando a varios de que él y no la hermana White, es el autor de El Deseado de todas las gentes”. Nunca hice tal declaración.
Segundo, gustosamente y con todo mi corazón acepto El Deseado de todas las gentes como un libro inspirado; de hecho lo considero como el libro más espiritual sobre la vida de Cristo, fuera de los Evangelios, dado alguna vez a su Iglesia. En mi propia Biblia, en hojas extras pegadas adelante y atrás, tengo registros de citas tomadas de ese maravilloso libro, y de otros escritos de la hermana White. Los valoro como productos del mismo “Espíritu de Profecía” que inspiró a las Escrituras. Y miles de mis oyentes en la iglesia y en el aula podrán dar testimonio de eso. Usted solicita “una breve declaración de los hechos en el caso”. Estos son:
La Srta. Marian Davis, a quien se le confió la preparación de El Deseado de todas las gentes, venía frecuentemente en 1895 y 1896 a solicitarme ayuda para el arreglo del material que había recogido de varios manuscritos de la hermana White. La hermana Davis era una querida amiga mía, e hice lo mejor que sabía para ayudarla, especialmente con el primer capítulo. Según recuerdo, esta ayuda fue sólo para el arreglo de las frases y los párrafos, o para la selección de una palabra más adecuada. En ningún momento, hubo alteración alguna del pensamiento, o la inserción de una idea que no estuviera ya expresada en el texto original. La “copia” resultante siempre se sometía a la aprobación final de la misma hermana White.
Todo El Deseado de todas las gentes como aparece ahora impreso es, por tanto, lo sostengo, el producto de la mente y el corazón de la hermana White, conducidos por el buen Espíritu de Dios. Y la “edición” fue meramente técnica.
Si le mencioné estos hechos a alguien en Nueva York, debe haber sido en relación con situaciones que surgieron como la actual –el reavivamiento de ese absurdo rumor tan antiguo como el Concilio Bíblico de Maestros de 1919 en Washington, cuando se me acusó por primera vez de decir que yo había escrito el libro. No había fundamento entonces o ahora para tal acusación ridícula y maliciosa.
Además, déjeme decir que en lugar de menoscabar o despreciar los testimonios, siempre los he defendido y citado ampliamente en mi ministerio público. Fue por esa causa, que la Gran librería de Nueva York y Casa de la Biblia me dio, para la Iglesia Templo en 1930, un juego completo de los escritos de la hermana White; y en el momento en que se hizo el obsequio, esta expresión fue hecha por el donante.
En conclusión, puedo preguntarle, hermano C_____, ¿por qué no vino hasta mí personalmente cuando escuchó por primera vez estos rumores que usted dice que ha oído “desde que ha llegado a trabajar a la ciudad de Nueva York”? Estuvimos trabajando juntos por varios años en la obra cristiana en ese gran centro, y hubo muchas oportunidades para que viniera hasta mí como un hermano ministro y preguntara por los hechos en ese entonces. Si lo hubiera hecho, como una cortesía de parte de cualquier cristiano, estos rumores maliciosos hubieran sido eliminados desde su nacimiento. Al fallar en hacer eso, ¿no lo hace partícipe de esa tergiversación?
Quizás se puedan hacer algunos arreglos si usted va a cada “informante” y le muestra esta carta.
Le estoy enviando una copia al pastor White, y otra copia, con su carta al pastor M. N. Campbell.
(Archivo de documentos DF 508 del Patrimonio White [escrito desde Loma Linda, California].)
Descripciones compiladas por
Ron Graybill y Robert W. Olson
Patrimonio de Elena G. de White
Washington, D. C.
23 de mayo, 1979
[i][1] A menos que se indique de otra forma, todas las referencias en esta declaración son al documento adjunto, “Exposiciones relativas a los escritos de El Deseado de todas las gentes”.
[ii][2] W. C. White a David Paulson, 15 de febrero de 1905, Archivo de cartas de W. C. White.
[iii][3] W. C. White reconoció que en la experiencia de su madre, a veces el Señor anulaba incluso el mejor consejo humano. Una vez le escribió, “Veo varias razones por las que no deberías ir a los campamentos de Colorado y California. En mi opinión, sería la cosa más desafortunada en el mundo que vayas y asumas una gran carga de sus perplejidades. Te haría diez veces más daño de lo que te haría de bien. Tengo una sola forma de pensar en relación con todas las reuniones. No pienses en ir a ninguna de ellas a menos que el Señor te diga claramente que lo hagas, y cuando él haga esto, retiraré todas las objeciones”. W. C. White a Elena G. de White, 18 de agosto de 1890, Libro C de cartas de W. C. White, p. 58.
[iv][4] En beneficio de aquellos que puedan desear hacer comparaciones entre la obra de Hanna y la de Elena G. de White, el Patrimonio White ha reproducido cientos de copias de cinco capítulos tomados de Life of Christ de Hanna. Están disponibles como complemento mientras haya ejemplares.
[v][5] Para una declaración más concisa y con más información de su propia pluma en cuanto a su uso de los materiales históricos de otros autores, véase su Introducción a El conflicto de los siglos.